El BBVA celebra su junta general de accionistas este viernes. Se trata de la primera vez, desde el fracaso de la opa al Sabadell, que el banco que preside Carlos Torres se reúne con sus inversores. La junta, que se celebrará en Bilbao, donde tiene la sede social, también estará protagonizada por la huelga de dos días que están llevando a cabo los trabajadores de su filial tecnológica.

En este sentido, uno de los puntos clave del día y que suele generar mucha polémica entre los asistentes —sobre todo entre los representantes de los trabajadores, que cuentan con cientos de votos delegados— es el de la política de remuneraciones de los dos ejecutivos del BBVA.

De cara al próximo trienio, el banco plantea a los accionistas que apoyen una subida de la remuneración fija del 5% para los dos ejecutivos, el presidente y el consejero delegado. Y además, una mejora del 15% de la remuneración variable para Torres y otra del 38% para Onur Genç. En suma, del 10% para el presidente y del 17% para el CEO, que cobraron el año pasado, 8,1 millones y 6,97 millones de euros respectivamente.

Institutional Shareholder Services (ISS) el mayor proxy advisor del mundo, recomienda a los inversores institucionales del banco (Blackrock, Capital Research & Managemen, Vanguard, Norges.. ) votar a favor de la política de remuneraciones, aunque llama la atención de la “sustancial” subida de salario que tendrán este año 2026 el presidente ejecutivo, Carlos Torres, y el consejero delegado, Onur Genç.

Desde el proxy Glass Lewis también respaldan esta subida, aunque destacan que "muchos inversores mostrarán preocupación con el aumento y preferirían ajustes más moderados en menos tiempo". Los sindicatos, no obstante, reclaman que estas subidas salariales solo llegan a los máximos ejecutivos del banco y los beneficios récord del BBVA tampoco se traducen en mejoras para los empleados.

Y por ello han convocado una huelga y movilizaciones en BBVA Technology los días 19 y 20 de marzo, coincidiendo con la Junta General del grupo BBVA, en protesta por la política salarial aplicada en esta filial compañía, que está fuera del convenio de banca. Según los sindicatos, el BBVA mantiene congelado el salario al 90% de esta plantilla y denuncian que, “a pesar de los beneficios históricos obtenidos por el grupo, las subidas salariales están muy por debajo del incremento del coste de la vida y solo afectan a una pequeña parte de las personas trabajadoras”.

Fracaso de la opa al Sabadell

La junta del año pasado estuvo protagonizada por la opa al Banc Sabadell. La operación, que se puso en marcha en mayo del 2024, acabó sin éxito para el BBVA en octubre del 2025 —año y medio después— cuando cayó al no conseguir ni el 30% de los apoyos que necesitaba para seguir adelante.

En el encuentro con los accionistas de marzo del 2025, el presidente y el consejero delegado recibieron un aluvión de preguntas de trabajadores, clientes e inversores sobre la posible fusión con el banco catalán y, en general, sobre el futuro de la entidad.

Desde el fin de la opa, el mercado ha premiado a BBVA con subidas en bolsa (16% desde octubre) al acabarse la incertidumbre sobre la operación. Sin embargo, el banco sigue defendiendo la importancia de ganar escala y de ser un banco grande para competir, por lo que los accionistas querrán saber cuáles son los próximos pasos del banco.