Los salarios de los máximos ejecutivos de la banca vuelven a estar en entredicho. Los ‘proxy advisor’, que lanzan sus recomendaciones de voto a los inversores institucionales de cara a las juntas de accionistas, ponen en cuestión la política de remuneraciones de los presidentes y consejeros delegados de CaixaBank, el BBVA y el Santander, que este año 2026 volverá a subir. Aunque la respaldan dado el tamaño y los resultados que han alcanzado los bancos.
En concreto, el mayor ‘proxy advisor’ del mundo, Institutional Shareholder Services (ISS) destaca en su informe que el aumento salarial previsto para el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar “se considera significativo” ya que este 2026 aumentará un 20% después de que en el 2025 ascendiera ya un 15%, hasta los 5,19 millones de euros.
No obstante, ISS recomienda votar a favor, ya que la política de remuneración de CaixaBank y los honorarios del consejo son, en general, “indiscutibles”. “Esto no excluye que la empresa esté implementando un aumento considerable en la remuneración del director ejecutivo y que los honorarios del presidente no ejecutivo (Tomás Muniesa) se consideren elevados según las prácticas del mercado”, agregan.
CaixaBank presentará una modificación de la política de remuneración aprobada en la junta de 2025, principalmente para actualizar el salario del CEO. La revisión propuesta incluye una subida del 3% de la remuneración fija y de las aportaciones a planes de ahorro, y de casi el 50% de la remuneración variable, lo que resulta en un aumento total de aproximadamente un 20%, tras un aumento del 15% ya aprobado el año pasado.
La consultora Willis Towers Watson evalúa los salarios de CaixaBank
Los de ISS explican que para respaldar esta actualización, la consultora Willis Towers Watson realizó una evaluación comparativa con dos grupos de homólogos, instituciones financieras europeas y empresas del Ibex-35. Y estos análisis mostraron que el salario objetivo del CEO estaba por debajo de la mediana, de manera que han decidido apoyar esta subida, que tendrán que votar CriteriaCaixa, su mayor accionista con el 31% del capital; el Gobierno español, segundo máximo accionista del banco con el 18% del capital a través de Frob, además de inversores institucionales como Fidelity, Vanguard, Capital Research & Management, BlackRock o GQG Partners. Y el resto de inversores minoritarios.
La presencia del Gobierno español en su accionariado ha hecho que la remuneración de la cúpula siempre haya sido el punto del orden del día con menos votos a favor en cada junta desde el 2021. El último ejercicio salió adelante con el 77% de los votos, mientras que el resto de las votaciones obtuvieron un apoyo del 99%.
El proxy también recomienda votar a favor de la reelección de Tomás Muniesa como presidente no ejecutivo de CaixaBank en la junta del próximo día 27 en Valencia y de su subida salarial del 3,3%, en sintonía con el resto de miembros del consejo de administración. El salario de Muniesa el último año fue de 1,65 millones.
Torres y Botín también subirán su salario en 2026
Institutional Shareholder Services también recomienda a los inversores del BBVA (Blackrock, Capital Research & Managemen, Vanguard, Norges.. ) votar a favor de todos los aspectos que el banco propondrá en la junta de accionistas, incluyendo la política de remuneraciones, aunque llama la atención de la “sustancial” subida de salario que tendrán este año 2026 el presidente ejecutivo, Carlos Torres, y el consejero delegado, Onur Genç.
“Si bien el aumento de la remuneración ejecutiva y el monto total resultante es sustancial, los ajustes no parecen excesivamente preocupantes en esta etapa”, destaca el mayor asesor de voto del mundo.
La política de remuneración del presidente y CEO del BBVA se aprobó por última vez en 2023 para su aplicación entre 2023 y 2026. Dado que la empresa ha llegado al último ejercicio fiscal de aplicación de la política actual, ha presentado esta nueva política para aprobarse en la Junta del día 20 de marzo en Bilbao. De aprobarse, permanecerá vigente durante los tres años siguientes.
El año pasado, el presidente de BBVA cobró 8,1 millones de euros y el consejero delegado 6,97 millones, pero para el próximo trienio, el banco plantea una subida de la remuneración fija del 5% para los dos ejecutivos. Y además, una mejora del 15% de la remuneración variable para Torres y otra del 38% para Genç. En suma, del 10% para el presidente y del 17% para el CEO.
El BBVA asegura que la remuneración actual de ambos “se sitúa muy por debajo de la media de su grupo de referencia”, a pesar del tamaño que tiene el banco y quieren ajustarla al alza. En la junta del 2025, la votación de las remuneraciones también fue la menos votada con un 80% de apoyo frente al 99% del resto de puntos del orden del día.
Un apoyo "limitado" porque puede haber riesgos futuros
En el caso del Santander, el banco propone elevar el salario fijo de la presidenta Ana Botín un 5% para 2026, 2027 y 2028, tras recibir en el año 2025 una remuneración total de casi 15 millones, la más alta entre los banqueros en España. Al consejero delegado, Héctor Grisi, que percibió 11,4 millones de euros, también se le aplicará esta subida.
"El nivel de remuneración de los ejecutivos de la empresa, aunque generoso, no parece estar materialmente desalineado con los retornos para los accionistas o el desempeño general de la empresa en 2025", destaca el asesor de voto, que considera que su quantum salarial general parece estar alineado con el rendimiento y el retorno para los accionistas.
No obstante, aunque la estructura de remuneración de la empresa en términos generales no plantea problemas, ISS deja claro que este apoyo "es calificado como limitado" ya que los aumentos propuestos en los salarios de los ejecutivos "incrementan el riesgo de una posible discordancia entre la remuneración y el desempeño en el futuro".