La guerra de Irán ha generado una fuerte volatilidad en los mercados de todo el mundo, provocando inestabilidad en las bolsas y aumento en los precios del petróleo. Pero lo que más está afectando a la banca es la incertidumbre en torno a la duración del conflicto y el impacto que pueda tener en la economía dependiendo de si termina pronto o se alarga más.

Y en este contexto, los seis bancos del Ibex-35 presentan resultados del primer trimestre, un trimestre en el que la tensión geopolítica derivada de la guerra de Irán no habría tenido impacto directo en los resultados financieros del sector, según el equipo de análisis de Renta 4, que prevé un beneficio conjunto superior a los 8.800 millones, por encima del año pasado.

No obstante, los analistas creen que las próximas presentaciones de resultados servirán para aclarar posibles efectos futuros de esta guerra sobre la actividad bancaria. Sobre todo en el crédito, ya que el mercado descuenta que habrá un nuevo escenario monetario ante una posible subida de tipos por parte del Banco Central Europeo, una medida que podría tener implicaciones relevantes para el negocio bancario a partir de 2027.

Por el momento, el escenario base manejado por Renta 4 continúa siendo favorable para las entidades financieras, apoyado en el proceso de repreciación del crédito, el buen comportamiento de los volúmenes, el control de provisiones y unos gastos de explotación creciendo a menor ritmo que los ingresos.

Bankinter se adelanta

El sector bancario español inicia la presentación de resultados correspondientes al primer trimestre del año con perspectivas favorables. Bankinter ha sido la primera entidad en rendir cuentas al mercado y ha anunciado un beneficio neto de 291 millones de euros entre enero y marzo, lo que supone un incremento del 8% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

Durante esta última semana de abril será el turno de las principales entidades del sector, entre ellas el Santander, CaixaBank y el BBVA, mientras que el Sabadell y Unicaja esperarán hasta los primeros días de mayo para publicar sus cifras. El consenso del mercado anticipa, en líneas generales, unos resultados positivos y superiores a los registrados hace un año.

Según las estimaciones de los analistas, los seis bancos cotizados habrían obtenido conjuntamente más de 8.800 millones de euros de beneficio en el primer trimestre. El Santander sería la entidad con mayor contribución a esa cifra total y también la que mostraría el mayor crecimiento interanual.

En detalle, las previsiones apuntan a que el banco que preside Ana Botín habría ganado 3.788 millones de euros, un 20% más que en 2025. Aunque el beneficio escala hasta los 5.700 millones si se incluye la plusvalía derivada de la venta del negocio de Polonia, una operación con la que el Santander cerrará fuerte en términos de generación de capital, sumando unos 40 puntos básicos aproximadamente, según las estimaciones de Renta 4.

El BBVA alcanzaría los 2.801 millones de beneficios, con un alza del 4%, mientras que CaixaBank sumaría 1.478 millones, un 15% más. Los analistas estarán pendientes del mensaje que pueda ofrecer el banco catalán sobre la evolución del crédito en el entorno actual y si anuncian otro programa de recompra de acciones.

Bankinter ya ha confirmado unas ganancias de 291 millones, con una mejora del 8%, pese al descalabro en hipotecas del 40%. Por su parte, el Sabadell obtendría un resultado de 355 millones de euros, lo que representaría una caída del 15%, por la menor aportación del negocio internacional.

Mientras que Unicaja registraría un beneficio de 152 millones, un 4% menos que en el mismo periodo del año anterior. Los analistas esperan que el banco andaluz dé claridad sobre la evolución prevista de los volúmenes de crédito como consecuencia de la guerra y la potencial operación con Wizink, después de que la entidad admitiese que está valorando la operación.