Nuevo capítulo en la guerra comercial iniciada por Donald Trump, aunque ya de menor intensidad que la iniciada hace casi un año y medio. El gobierno de Estados Unidos ha aprobado este jueves nuevos aranceles de entre el 10% y el 12,5% a 60 países, entre los que se encuentra España, ante la expiración este viernes de los aranceles universales del 10% que aprobó para esquivar el veto de la justicia a la primera batería de gravámenes a los productos importados a EE. UU.

A pesar de las amenazas de aranceles del 100% para Europa, todos los 27 países de la Unión Europea, incluido España, seguirán pagando una tasa del 10% por exportar sus productos a Estados Unidos. Economías de América Latina pagarán el mismo porcentaje, así como la India, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Suiza, Canadá y el Reino Unido. En cuanto a México, el 85% de sus exportaciones quedarán exentas de los aranceles. Quien no aparece en la lista es China, que pagará tasas superiores al 12,5%.

Pocos meses después de llegar a la Casa Blanca, concretamente, en abril de 2025, Donald Trump anunció aranceles para una parte importante de sus socios comerciales. No eran iguales, sino que estaban calculados en función de criterios que la oficina del presidente consideraba que había que seguir, como las tasas que las otras economías imponían, supuestamente, a los productos estadounidenses —por ejemplo, contaba el IVA—. Fue el famoso anuncio con el gran cartón que contenía la tabla de aranceles.

Esta medida, sin embargo, fue considerada ilegal por el Tribunal Supremo de Estados Unidos, ya que no pasó los trámites parlamentarios preceptivos para tal medida. Una decisión de política comercial como esta no se podía tomar de manera unilateral por parte del gobierno de Estados Unidos y tenía que pasar por el Congreso de EE. UU., cosa que no hizo al considerar que se produjo una situación de emergencia. El Supremo valoró que no había esta emergencia y anuló las tasas.

Ante esta situación, la administración estadounidense aprobó unos nuevos aranceles lineales del 10%, pero eran temporales y su vigencia termina este viernes, motivo por el cual el gobierno de Trump ha aprobado esta nueva batería de aranceles, escudándose en otra herramienta legal, la llamada Sección 301.

¿En qué se amparan los nuevos aranceles?

Siguiendo esta norma, los aranceles se amparan en unas investigaciones iniciadas en marzo por la oficina del representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, para determinar si las políticas y prácticas de otros países, en relación con la prohibición de importar productos hechos con trabajos forzados, perjudican a EE. UU., tanto a sus empresas como a sus trabajadores.

La oficina de Greer determinó que sí que los perjudicaba, de manera que esto justificaba la adopción de aranceles contra estos países como una medida defensiva y compensatoria de este supuesto perjuicio.