El barril de petróleo Brent para entrega en junio sube de nuevo este martes, más del 1%, y cotiza por encima de los 111 dólares; mientras que el petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) avanza un 2,6%, hasta los 115,23 dólares el barril, antes de la apertura oficial del mercado en EE.UU. La nueva escalada del precio del petróleo se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiterara este lunes su ultimátum a Irán, por el que exige al país centroasiático la apertura del estrecho de Ormuz, ruta comercial por la que circula en torno a una quinta parte del petróleo y el gas mundial.
Así, los mercados del gas también se han visto afectados en la apertura de los mercados este martes. El precio del gas en el mercado holandés TTF, de referencia en Europa, avanza un 0,4%, hasta superar los 50 euros por megavatio hora.
El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, subía más de un 1% a las 8.15 horas de este martes y se movía en el entorno de los 111 dólares por barril antes de la apertura de las bolsas en Europa, frente a los 72 dólares en los que cotizaba antes del ataque sobre Irán por parte de Estados Unidos e Israel, el pasado mes de febrero. El conflicto ha generado una gran incertidumbre en el estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial.
La subida también es evidente en el gas natural. En Europa, los contratos de futuribles de gas (el índice TTF holandés) se han disparado un 85% en un mes; mientras que el índice de referencia asiático (LNG Japan/Korea Marker) se ha duplicado durante el mismo periodo, lo que refleja la persistente vulnerabilidad de los mercados importadores. En comparación, el mercado estadounidense parece menos expuesto a las interrupciones del suministro. No obstante, el Henry Hub estadounidense se encuentra bajo una fuerte presión alcista (+36% intermensual), una señal de que las tensiones energéticas ya se han extendido a nivel mundial, según los economistas de Coface.
Patrick McKenna, director adjunto de gestión de carteras multimanagement en Mediolanum International Funds (MIFL), advierte sobre esta situación. McKenna señala que los mercados asiáticos importadores de petróleo son especialmente vulnerables en este momento. Con el cierre del estrecho de Ormuz, el crudo Brent ha iniciado una escalada, que únicamente se rompre cuando se ve alguna posibilidad de que el conflicto llegue a su fin.
Pero con un precio del petróleo al alza, los índices bursátiles de los principales países asiáticos registran importantes caídas. Países como Corea del Sur, Indonesia e India dependen en gran medida de las importaciones de petróleo procedentes de Oriente Medio. El aumento de los precios de la energía está lastrando el crecimiento, los saldos por cuenta corriente y las divisas de estos países, al tiempo que incrementa las presiones inflacionistas. Esto reduce el margen de los bancos centrales para recortar los tipos de interés. Este aspecto resulta especialmente problemático para aquellos mercados que contaban con bajadas de tipos para impulsar el crecimiento y las valoraciones. Si las tensiones geopolíticas persisten y los precios de la energía se mantienen elevados a largo plazo, no solo es probable que se frenen los ciclos de relajación monetaria, sino que también se revisen a la baja las expectativas de beneficios, comenta el director adjunto de gestión de carteras multi-management en Mediolanum International Funds (MIFL).
América Latina se beneficia de los precios de las materias primas
En América Latina, la situación es distinta: la región se beneficia de su posición relativamente neutral y de sus reservas de materias primas. Los mayores precios del petróleo, los metales y los productos agrícolas pueden respaldar los ingresos por exportaciones, las finanzas públicas y, en cierta medida, el impulso del crecimiento. Esto hace que muchos mercados latinoamericanos sean significativamente más resilientes en el entorno actual que gran parte de Asia.
