Enplater Group, la compañía industrial especializada en embalaje rígido y flexible llega al 63.º aniversario de su fundación logrando un hito: 100 millones de euros de facturación, con un incremento de casi el 14% sobre los 88 millones ingresados en 2024. Tras una carrera a fondo en los últimos 10 años, la empresa de Torroella de Montgrí (Girona) ha conseguido pasar de 50 a 100 millones invirtiendo en innovación y estructura productiva.
Según explica Josep Ramon Garganta, director general del grupo, “este hito refleja una estrategia basada en inversión industrial, eficiencia operativa y una propuesta de valor orientada a largo plazo, con capacidad para suministrar a clientes nacionales y multinacionales”. Los orígenes del grupo se remontan a la década de los sesenta del siglo XIX, con los inicios de la revolución del packaging para la alimentación. La industria alimentaria es aún su principal cliente, con un 97% de las ventas. Desde su fundación en 1962, las exigencias del mercado y la voluntad de servicio han sido el motor de la compañía para fomentar la innovación y progresar en un mercado en constante evolución y "siempre pendientes de las necesidades de los clientes".
Hoy por hoy, el 40% de los ingresos procede de mercados internacionales, un peso que refuerza la diversificación geográfica del grupo y su capacidad para operar en entornos exigentes en términos de calidad, trazabilidad y continuidad de suministro. Por mercados, Francia es el principal cliente, seguido de Reino Unido, Holanda y el norte de África; y, en todos ellos, “aún queda margen para el crecimiento” y también para explorar nuevos mercados. En parte, la compañía se expande trabajando para las grandes multinacionales del sector que tienen implantaciones en diversos mercados y que buscan “envases como trajes a medida para que los alimentos lleguen al supermercado en las mejores condiciones y con la máxima vigencia posible al consumidor”.
Con tres fábricas -dos en Catalunya y una en Aragón- y 400 empleados, Enplater pone rumbo a las próximas décadas con nuevos retos en innovación y desarrollo de producto, buscando soluciones con monomateriales y materias reciclables con aplicaciones en diversos sectores, no únicamente la alimentación. En materia de sostenibilidad, cabe señalar que el 98% de todo el embalaje rígido ya se fabrica con materiales reciclados.
El grupo, equipado con maquinaria de última generación, ofrece “alta calidad con un producto muy competitivo” y “flexibilidad en la entrega y atención a la demanda de los clientes que buscan soluciones concretas para sus productos”, explica Pere Coll. consultant and trainer de la marca y anteriormente director de ingeniería e I+D+i en la empresa.
Innovación y desarrollo para seguir las tendencias de consumo
La inversión anual en desarrollo de nuevos productos es aproximadamente del 3% sobre las ventas totales, con un equipo transversal en todas las áreas. “Hoy en día, la innovación más sólida es la que se hace codo a codo con el cliente”, remarca Coll y menciona que, a partir del 12 de agosto de 2026, será de aplicación obligatoria el nuevo reglamento europeo sobre Envases y Residuos de Envases (conocido como PPWR). En esta norma se habla de las sustancias que no pueden estar en contacto con los alimentos -sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) por encima de determinados umbrales de seguridad-.
La norma también fomenta el embalaje más reciclable y la economía circular. “Entrevemos que será una norma compleja hasta que no se desarrolle por completo”. No obstante, Coll admite que es un reglamento que el sector lo recibe bien, puesto que hasta ahora cada país establecía sus normas y tenían que adecuarse a cada una de ellas y, a partir de ahora, habrá una armonización europea.

Más capacidad productiva
En 2023, la compañía reforzó su posicionamiento como socio industrial de referencia para la industria alimentaria en España y Europa con una inversión de 28 millones de euros para levantar un nuevo centro de producción en Sant Pere Sallavinera (Barcelona), centrado en la extrusión de packaging rígido y flexible.
Con la nueva dimensión fabril, diseñada para escalar volúmenes y absorber crecimiento, el grupo mitiga riesgos operativos, optimiza costes industriales y garantiza la continuidad del servicio, “un factor clave para grandes clientes del sector alimentario”, insiste Coll.
La operativa la completa la histórica fábrica de Torroella de Montgrí (Girona), especializada en impresión de embalaje flexible. Y, desde 2009, Envases Plásticos de Aragón (EPA), en Sariñena (Huesca), que es una planta complementaria (back-up) del centro de Torroella, que cuenta con la más moderna tecnología para la impresión de embalaje flexible.
En 2025, la compañía imprimió 225,4 millones de metros de packaging flexible, un indicador directo de su capacidad industrial instalada. Durante ese mismo ejercicio, se llevó a cabo la grabación de un total de 34.393 cilindros, en el marco de los procesos internalizados que refuerzan el control de los procesos productivos y de la planificación.
Poder servir a los clientes el embalaje flexible y el rígido les permite dar una solución de 360 grados para la industria alimentaria. “Disponemos del film que recubre el envase, pero también de la base sobre la que se presenta”. Ello confiere una alta competitividad a este fabricante, que debe su trayectoria y expansión a dos sagas familiares. Actualmente, la compañía pertenece en un 60% a la familia Garganta, que entró en 1968 en la firma fundada por Martí Alaball Paguina, que ostenta el 40% restante. Enplater cuenta ahora con representantes de la segunda generación de ambas familias: Josep Ramon Garganta, como director general, y Martí Alaball, director de proyectos y operaciones.

Propuesta de valor industrial
El negocio de Enplater Group se apoya principalmente en la producción de bobinas impresas, que sus clientes transforman posteriormente en bolsas en sus propias líneas de envasado. La oferta se completa con soluciones técnicas avanzadas, formatos especiales y estructuras de APET y RPET para confeccionar barquetas, adaptadas a los requisitos industriales y regulatorios del sector.
Todos los desarrollos se realizan bajo un enfoque a medida, con procesos estandarizados y sistemas de gestión que aseguran eficiencia, estabilidad productiva y control de costes.
Sostenibilidad y eficiencia energética
La sostenibilidad constituye uno de los ejes estratégicos del grupo. Enplater dispone de plantas propias de recuperación de disolventes y monitoriza el 100% de sus emisiones de gases de efecto invernadero, lo que le ha permitido lograr una reducción del 16% de las emisiones de CO₂ en 2024 respecto a 2018, considerando los tres alcances. El grupo se ha fijado como objetivo estratégico alcanzar el Net Zero.
En el ámbito energético, la compañía avanza en autoconsumo fotovoltaico, con niveles actuales del 21,52% en Sariñena, 22,79% en Alta Segarra y 6,07% en Torroella de Montgrí, con un plan de crecimiento progresivo en los próximos años.