Los países de la alianza OPEP+, entre los que se encuentra Rusia, acordaron este domingo aumentar la producción de petróleo en 206.000 barriles diarios, pero a partir del próximo 1 de mayo. Esta decisión se considera simbólica porque el incremento no será posible mientras siga bloqueado el estrecho de Ormuz a causa de la guerra en Irán. O sea, no hará que baje el precio de los combustibles.

Esta decisión fue adoptada en una teleconferencia por los ministros de Energía y Petróleo de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, según informó la OPEP en un comunicado.

Los ocho países expresaron su “preocupación” por los ataques a la infraestructura energética. En este sentido, recordaron que “la restauración de los activos energéticos dañados a su plena capacidad es costosa y requiere mucho tiempo, lo que afecta la disponibilidad general del suministro".

En las últimas semanas, se han repetido ataques a instalaciones petrolíferas y de gas tanto en la región del golfo Pérsico como en Rusia, donde los drones ucranianos intentan castigar la economía de la potencia invasora.

La OPEP no ha mencionado ningún ataque en concreto en su comunicado, pero si se repasa la hemeroteca aparecen múltiples siniestros, especialmente mediante drones y misiles. En la región del Golfo Pérsico, estos son los de mayor impacto desde principio de marzo:

  • 1 marzo, ataques con drones iraníes en Omán, que impactan en petroleros frente a Mascate y en puertos energéticos de Duqm y Salalah.
  • 2 marzo, otro ataque on drones contra la refinería de Ras Tanura (Arabia Saudí). Esto provoca la parada temporal de la mayor refinería saudí.
  • 8 marzo, bombardeos israelíes contra depósitos de petróleo y centros energéticos en Irán.
  • 10–12 marzo, ataques a petroleros en en Irak y en las proximidades a Ormuz. Provocan incendios y suspensión parcial de operaciones portuarias.
  • 13 marzo, bombardeo estadounidense a la isla de Jarg, que es la principal terminal petrolera iraní. No se atacaron directamente las instalaciones petroleras, pero su producción se vio gravemente afectada.
  • 13–15 marzo, Irán intensifica los ataques en el estrecho de Ormuz. Afectan a petroleros y tráfico marítimo energético.
  • 18–20 marzo, Irán ataca la terminal gasista de Ras Laffan (Qatar) i diversos objetivos petroleros en Arabia Saudí, incluidos sus puertos.
  • Durante la segunda mitad de marzo, se repiten los ataques a refinerías y plantas energéticas en varios países como Arabia Saudí, Kuwait y, también, en Irán.

Contra intereses petrolíferos rusos, Ucrania ha efectuado ataques repetidos y acumulativos con el objetivo de conseguir un impacto económico sostenido. Sin embargo, Rusia ha disparado sus ingresos porque la administración de Donald Trump se ha mostrado más permisiva con sus petroleros.

  • 12 marzo, ataque ucraniano contra una refinería en Krasnodar y una estación de bombeo hacia Turquía, vinculada a la red TurkStream.
  • A mediados de marzo, se reporta una serie de ataques con drones contra refinerías rusas. Se trata del inicio de una campaña sostenida contra estas instalaciones.
  • Segunda mitad de marzo, ataques repetidos contra terminales de exportación, tanto en el Báltico como en el Mar Negro, y puertos petroleros clave. Afectan a las exportaciones de crudo ruso.
  • Finales de marzo, se intensifican los ataques a varias refinerías, lo que provoca incendios e interrupciones operativas.
  • Principios de abril, persisten los ataques con drones. Esto provoca una reducción de la capacidad exportadora, que algunos medios calculan que alcanzó hasta un 40%.

El barril de petróleo de tipo Brent, de referencia en Europa, llegó a rozar los 120 dólares y en marzo acumuló una subida del 63%. Este domingo su cotización se mantenía por encima de los 109 dólares. Por su parte, el barril de petróleo intermedio de Texas (WTI) supera los 111 dólares.