Cada vez más contribuyentes recurren a herramientas de inteligencia artificial para resolver dudas fiscales o incluso confeccionar la declaración de la renta. Lo que comenzó como una ayuda puntual para consultar deducciones o interpretar casillas se está convirtiendo en una práctica habitual durante la campaña del IRPF. Sin embargo, expertos fiscales y técnicos de Hacienda alertan de que el uso indiscriminado de estas aplicaciones de IA puede derivar en errores económicos, problemas con la Agencia Tributaria e incluso riesgos para la privacidad de los usuarios.
Uno de los principales peligros es la cesión de información sensible a plataformas externas. El portavoz del sindicato de técnicos de Hacienda Gestha, Carlos Cruzado, advirtió en declaraciones a RTVE que quienes utilizan sistemas de IA para elaborar su declaración “están dejando datos muy sensibles” en manos de “servidores opacos” cuyo tratamiento posterior se desconoce. El experto insistió en que muchos contribuyentes copian directamente borradores, nóminas, referencias catastrales o datos financieros en aplicaciones de IA sin saber dónde se almacenan ni cómo se utilizan posteriormente.
A este riesgo de privacidad se suma otro problema: la fiabilidad de las respuestas generadas por la inteligencia artificial. Los expertos recuerdan que estos sistemas pueden cometer errores, interpretar mal la normativa o generar información falsa, las conocidas “alucinaciones” de la IA. Un informe académico sobre inteligencia artificial aplicada al ámbito jurídico subraya precisamente que estos modelos todavía presentan limitaciones importantes en tareas legales y fiscales complejas y requieren siempre supervisión humana.
La declaración de la renta es uno de esos ámbitos donde cada caso depende de múltiples variables personales y patrimoniales. El presidente del Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos, Fernando Jesús Santiago Ollero, advirtió recientemente que confiar plenamente en la IA “puede salir caro”, ya que la herramienta solo trabaja con los datos que recibe y no detecta circunstancias que el usuario omite o desconoce.
Los asesores fiscales alertan además de que muchos contribuyentes creen erróneamente que el borrador de Hacienda siempre es correcto y utilizan la IA únicamente para confirmar el resultado. Sin embargo, técnicos y gestores recuerdan que los datos fiscales pueden contener errores, omisiones o clasificaciones incorrectas. Este año ya se han detectado incidencias con plataformas de inversión y neobancos cuyos movimientos aparecen mal categorizados en los borradores enviados por Hacienda.
Uno de los errores más frecuentes en la declaración de la renta
Carlos Cruzado explicó que uno de los fallos más frecuentes es confirmar rápidamente el borrador sin revisarlo con detalle. Según señaló, “no siempre está todo” y pueden faltar deducciones o existir cálculos incorrectos. El problema se agrava cuando el contribuyente delega esa revisión en una IA generativa que tampoco verifica documentalmente la información.
Inspectores y asesores fiscales ya han detectado errores derivados del uso de ChatGPT y otras herramientas similares durante esta campaña. Informativos Telecinco recogió advertencias de expertos que aseguran haber visto declaraciones mal confeccionadas por confiar excesivamente en respuestas automatizadas. La Agencia Tributaria también ha recomendado cautela y recuerda que dispone de sus propios servicios oficiales de ayuda y atención personalizada.
El problema no es únicamente pagar más impuestos de los necesarios. Una declaración incorrecta puede derivar en requerimientos, sanciones o revisiones posteriores por parte de Hacienda. De hecho, la Agencia Tributaria enviará este año cerca de 130.000 cartas a contribuyentes que podrían haber cometido errores al modificar sus declaraciones.
Errores e información incorrecta
Las redes sociales y foros especializados también reflejan el creciente desconcierto de muchos usuarios ante errores fiscales y problemas derivados de información incorrecta. Algunos contribuyentes relatan incidencias con datos bancarios mal trasladados a Hacienda o dudas generadas tras consultar soluciones automáticas.
Pese a ello, los expertos no demonizan completamente la inteligencia artificial. Consideran que puede servir como apoyo para resolver dudas básicas o comprender determinados conceptos tributarios, pero insisten en que nunca debe sustituir la revisión humana ni el asesoramiento profesional. Cruzado recomendó a RTVE acudir preferentemente a los canales oficiales de atención de Hacienda cuando existan dudas importantes sobre la declaración.
La campaña de la renta se ha convertido así en uno de los primeros grandes escenarios donde la irrupción masiva de la IA está mostrando tanto sus ventajas como sus límites. Y el consenso entre técnicos y fiscalistas es claro: la comodidad de obtener respuestas inmediatas no elimina la responsabilidad del contribuyente ante Hacienda.
