Dos años después de que se empezara a aplicar el control de precios en zonas tensionadas en Cataluña, los precios efectivamente se han destensado un poco, pero solo hasta el punto de seguir subiendo pero por debajo de la media española. En cambio, lo que está más tensionado que nunca es la relación entre oferta y demanda. Mientras que el stock de alquiler permanente cae más de la mitad en ciudades como Barcelona o Cornellà, la demanda, en comparación a la oferta se dispara hasta duplicarse en algunos municipios tensionados, con Lleida como ejemplo más grave con un 180% más de demanda en relación con los anuncios publicados, según Idealista.
El informe analiza tanto la evolución de los precios como de la oferta y la demanda en las zonas tensionadas y también cómo en la mayor parte de los casos los pisos de temporada han superado a los permanentes. Y el resultado, como ha repetido el sector en los últimos años, es que la cantidad de gente que busca piso en Barcelona es mucha más que los pisos en oferta. Muchos de estos han ido a parar al mercado del alquiler de temporada y muchos otros al de compraventa.
En Barcelona, en marzo de 2024 los pisos de temporada eran el 34% de la oferta y los de larga duración superaban las 10.000 unidades. La oferta ha caído a la mitad, ahora son 5.000 para alquiler permanente y, en cambio, los temporales superan los 10.000, con un crecimiento del 58%.
Todavía ha perdido más alquileres L'Hospitalet, con un 66% menos de larga duración y un 83% más de temporada. El alquiler temporal es actualmente el 52% del total, mientras que hace un par de años llegaba por poco al 18%.
Para evitar este desequilibrio, el Govern aprobó un control más exhaustivo del alquiler de temporada y de habitaciones que entró en vigor el pasado mes de enero. Se debe acreditar la temporalidad antes de cerrar los contratos y, además, los alquileres de temporada también deben cumplir con el precio regulado. Esto, según ha denunciado la patronal de pequeños propietarios Som Habitatge, implica "legalizar la infravivienda" o el sinhogarismo, ya que se equipara a la vivienda un uso que no lo es. Han denunciado también este lunes su inconstitucionalidad, que el PP ya amenazó con llevar a los tribunales.
Los municipios con una presión más elevada de demanda en Cataluña son Terrassa, donde hay 130 interesados por cada piso publicado, un 107% más que el año 2024, L'Hospitalet de Llobregat, con 121 interesados por cada anuncio y un crecimiento del 150%, y Sabadell, con un crecimiento del 150% y hasta 121 interesados por anuncio. Barcelona, con 65,1 interesados por anuncio, ha experimentado un crecimiento de la demanda del 57%.
En estos dos años, los precios han continuado creciendo, pero lo han hecho a un ritmo inferior a la media española. Esto no ha impedido que la tasa de esfuerzo también haya aumentado. Barcelona tiene una tasa de esfuerzo del 46% del poder adquisitivo de un hogar para poder pagar un piso de dos habitaciones, 6 puntos más que en 2024, Badalona tiene el mismo 46% que supone 6 puntos más que en 2024 y L'Hospitalet, un 41% y 8 puntos más que en 2024.
En cuanto a los precios, de acuerdo con los anuncios de Idealista han caído en el último mes un 2,4%, seguramente por la aplicación del tope al alquiler de temporada. En el último año también han retrocedido un 1,2%, pero en comparación con marzo de 2024, cuando entraron en vigor los topes, ha crecido un 12,9%. El precio del alquiler es de 23 euros por metro cuadrado, o sea que un piso de 50 metros cuadrados vale de media más de 1.150 euros y uno de 100 llega a los 2.000 euros.
Más aún ha crecido en Tarragona, ciudad con el incremento más elevado, de un 15,9% desde el 2024, mientras que en el último año se ha moderado al 7,6%. El precio por metro cuadrado es de 11 euros.
L'Hospitalet es la segunda ciudad con precios más elevados por metro cuadrado, 17,3 y un aumento del 5,7% en comparación con marzo de 2024 y del 1,3% respecto al año pasado.
