Cuando Florentino Pérez aludió este martes a un posible rival a la presidencia del Real Madrid con “acento mexicano”, la prensa de la capital apuntó a Enrique Riquelme, nacido en la localidad alicantina de Cox, pero con negocios y socios mexicanos. Ya se movió para presidir el club merengue en 2021, si bien desistió dos días antes de que venciera el plazo de presentación de candidaturas. Riquelme es el presidente de Cox Energy, una compañía energética que cotiza en bolsa desde noviembre de 2024, a la cual el anterior gobierno de la Generalitat, encabezado por Pere Aragonès, le adjudicó hace tres años la instalación de una desalinizadora en el Puerto de Barcelona, que no se llegó a llevar a cabo.
El alicantino Enrique Riquelme está relacionado con Barcelona por el fracasado proyecto de una desalinizadora portátil, que se tenía que instalar en el Puerto, sobre el agua. Se trataba de una adjudicación directa, sin concurso, con un contrato de cerca de 100 millones de euros en cinco años, que el anterior Govern justificó por la situación de emergencia que había provocado la sequía. Pero después llovió, se llenaron los pantanos y este proyecto quedó en el cajón.
El presidente de Cox Energy, Enrique Riquelme Vives, de 37 años, es hijo de Enrique Riquelme de la Torre, propietario de la empresa Morteros del Sol, que fue promotor del puerto de Torrevieja y miembro de la junta directiva del Real Madrid cuando estuvo presidida por Ramón Calderón. En 2010, Enrique Riquelme júnior se estableció en Panamá, donde fundó Grupo El Sol: esta empresa suministró áridos a la UTE liderada por Sacyr que construyó las nuevas esclusas del canal de Panamá, y materiales de construcción a los estadios de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016.
En 2014, Enrique Riquelme creó Cox Energy, que tiene una pata en España y otra en América Latina, donde se concentra gran parte del negocio, especialmente en energías renovables. Precisamente, en Sudamérica captó capitales para las inversiones e, incluso, a dos exministros como el chileno Marcelo Tokman —que lo fue de Energía— y el panameño Martín Sucre —de Vivienda— que incorporó al consejo de administración latinoamericano de Cox Energy. Pero, aún más importante es el mexicano Arturo Saval, un acaudalado hombre de negocios, muy bien relacionado con el poder y con fondos de inversión americanos, que también es consejero del negocio latinoamericano de Riquelme.
Pero la gran jugada de Riquelme fue cuando, en abril de 2023, Cox Energy consiguió la adjudicación judicial de Abengoa, que había sido uno de los gigantes del Ibex-35 antes de que se declarara en concurso de acreedores. La compañía de Riquelme se sumó a última hora a la licitación por Abengoa y, para sorpresa de muchos, se llevó la adjudicación con una propuesta presentada en el periodo de mejora de ofertas. Uno de los rivales llevó la operación a los tribunales, pero no consiguió echarla atrás.
En la actualidad, Cox Energy está valorada en más de 1.000 millones de euros y, desde hace tiempo, se rumorea que podría acabar en el Ibex-35. Hace cinco años, Riquelme estaba dispuesto a disputarle la presidencia del Real Madrid a Florentino Pérez. Este miércoles, un día después de que anunciara la convocatoria de elecciones, el alicantino difundió una carta abierta en la que pedía más tiempo. En las elecciones de 2021, tenía que avalar su candidatura con cerca de 124 millones de euros, equivalente al 15% del presupuesto del equipo blanco, pero ahora este importe se elevaría a más de 187 millones.