Unai Diaz (Barakaldo, 1978) es doctor en Psicología y desde hace dos años es investigador postdoctoral en la Universidad de Dublín. Aunque reside en Irlanda y es del País Vasco, nos encontramos con él en Barcelona, donde ha viajado para participar en la 70ª jornada de la Societat Catalana de Neuropsicologia —que se ha celebrado en la Universitat Blanquerna bajo el título Los laberintos de la memoria— sobre la detección precoz de la demencia senil y nuevas tecnologías. Diaz tiene claro que el Gobierno no tiene ninguna estrategia nacional para la demencia y nos cuenta cómo podemos cuidarnos nosotros mismos para prevenirla.

¿Sabemos cuál es la causa de la demencia?

Hay diferentes factores. Algunos tipos de demencia tienen un componente genético, pero hay otros factores que no están tan claros, como los ambientales o la alimentación, que pueden contribuir a que sea más fácil que haya predisposición a su desarrollo.

Todos los factores de riesgo cardiovasculares contribuyen para mal al riesgo de padecer demencia

Eso no lo tenemos en cuenta.

Todos los factores de riesgo cardiovasculares como la dieta, la vida sedentaria o la diabetes contribuyen para mal a que uno tenga más papeletas de padecer demencia.

¿Vamos hacia una sociedad que cada vez padecerá más demencia?

También porque la gente vive más. Antes había menos casos porque morían a los sesenta y pico.

Cuando ya llegamos a cierta edad, ¿tenemos más posibilidades de sufrirla?

En la población de 80 años, la probabilidad es mucho mayor. Pero también hay variantes genéticas de personas que desarrollan la enfermedad muy temprano, incluso antes de los 50. Hay algún tipo de demencia de la enfermedad de Párkinson que está más asociado a tóxicos, a metales pesados o a contaminantes.

Diversos estudios apuntan al aluminio como uno de los factores que pueden causar demencia.

Determinados tóxicos pueden influir, pero no está comprobado. Ahora, todo va más encaminado a intentar hacer una detección precoz.

Si alguien tiene un tipo de olvidos que no son normales para su edad, puede ser que padezca demencia

¿Cómo se puede detectar?

Puedes intentar tratar de detectar si la persona muestra una sintomatología típica de eso: si tiene un tipo de olvidos que no son normales para su edad, se pierde o empieza a ser desorganizado cuando antes no lo era…

¿Se puede notar, también, en el humor?

A veces también se nota en el estado de ánimo porque suelen estar más abatidos o ellos mismos empiezan a notar que algo no va bien y lo intentan camuflar.

Hay veces incluso que se ha llegado a confundir depresión con demencia

Hay personas que siempre han sido despistadas. Cuando llegan a cierta edad, eso se incrementa. ¿Podemos confundirnos?

Sí. Hay veces incluso que se ha llegado a confundir depresión con demencia porque, según como, se parecen la una a la otra. Hay personas mayores con depresión que puede parecer que tengan demencia. Y hay veces que van las dos juntas.

¿Pueden caer en una depresión al ver que se les olvidan las cosas?

Normalmente, lo que suele suceder con la depresión es que las personas suelen decir que están peor de lo que realmente están. La percepción que ellos tienen sobre sí mismos es mucho peor de lo que luego demuestran las pruebas. Y luego hay casos de personas que dicen estar estupendamente y les pasas una prueba de memoria y no están bien. 

Es complicado detectarla, pues, en según qué casos.

Igual ahora va a ser mucho más difícil detectar los problemas que tenemos porque las pruebas son verbales y si la persona tiene un buen nivel educativo, pueden dar un tipo de respuestas que pueden pasar el test.

¿Se puede frenar la demencia?

Hay medicación y algún tipo de intervenciones que pueden frenar un poco o retrasarlo. A partir de cierto punto que avanza la enfermedad, ya sigue su curso. Entonces, intentamos mejorar la calidad de vida de la persona sin que tenga la necesidad de estar ingresada en una residencia.

El mejor mantenimiento de la memoria es intentar hacer actividades estimulantes que te reten

¿Nos puede dar algún consejo para nuestra vida diaria?

El mejor mantenimiento de la memoria es intentar hacer actividades estimulantes que te reten, es decir, actividades intelectuales, actividad física y de ocio. Hay que tener una vida lo más activa posible. También hay que intentar aprender cosas nuevas. Si tú haces algo que llevas haciendo toda tu vida, no hay ningún reto para tu cerebro.

Decía que la alimentación también influye en la demencia.

Hay que hacer una alimentación sana en la medida de lo posible. Te diría que son los mismos factores que para prevenir riesgos cardiovasculares. Hay que hacer una dieta mediterránea baja en grasas.

¿Cómo es la dieta mediterránea?

La dieta mediterránea en sí no existe. Se empezó a hablar de ella en Estados Unidos porque es la cuna de la comida rápida y vieron que en Europa comíamos aceite de oliva, más verduras, pescado… Fueron los americanos los que empezaron a hablar en estos términos porque nosotros ya lo hacemos de manera habitual.

La dieta mediterránea está asociada a una salud mental y física más larga

¿Qué beneficios tiene nuestra dieta?

Está visto que está asociada a una salud mental y física más larga.

¿Cómo nos influye la ansiedad, el insomnio o el estrés?

Todo esto son factores que lo que hacen es añadir más carga a nuestro cerebro. Dormir mal y no llevar unos buenos hábitos nos influye. Cuando no nos dormimos nos ponemos con el móvil o delante del ordenador, que hará que durmamos peor.

El problema en este país es que la gente cena muy tarde y se va a dormir

Los médicos recomiendan no usar pantallas dos horas antes de irnos a la cama.

Sí. Además, el problema en este país es que la gente cena muy tarde y se va a dormir.

Usted que vive en Dublín, ¿nota diferencia de cenar a las siete de la tarde a hacerlo a las diez de la noche?

Sí. Se nota en el descanso. Todos estos factores están haciendo que vayamos a peor.

¿Está de acuerdo con la reforma horaria que promueve el Parlament?

Uno de los principales problemas que tiene España en general es la jornada partida con dos horas al mediodía para comer. Además, no estamos en el huso horario que nos corresponde. Deberíamos ir con el Reino Unido e Irlanda, que es el mismo horario que Portugal. Eso se nota mucho. Si cambias la hora de los telediarios y de los partidos de futbol, cambias todo. Llevamos un estilo de vida muy acelerado y algo va a tener que cambiar. Es difícil mantener unos buenos hábitos de vida con estos horarios.

No somos conscientes de que los malos hábitos como la alimentación no saludable nos influyen.

Hasta que dejas de estar bien.

Nos decía que cada vez hay gente más joven que padece demencia.

Hay algunas variantes genéticas que hacen que cada vez empiece en personas más tempranas. Ha habido casos incluso documentados de personas con 38 años. Normalmente, estos tienen una evolución rápida y en un período de tres o cuatro años los enfermos fallecen. Son casos muy extraños.

¿Cómo nos ayudan las nuevas tecnologías a la detección precoz?

Usamos la realidad virtual para mejorar el tipo de evaluación. Muchas veces, los tests clásicos hacen preguntas de una manera en que nosotros no utilizamos la memoria en la vida cotidiana. Con la realidad virtual, puedes crear un escenario muy similar al de la vida real y planteas a la persona que haga tareas de memoria y de atención iguales que las que haría en su vida real.

El objetivo es que la persona tenga más calidad de vida durante más tiempo

¿Hacia dónde vamos?

Cada vez tenemos tests más sensibles que permiten detectarlo todo mucho antes. El reto es ese, intentar detectarlo cuanto antes para poner soluciones y empezar a retrasar la enfermedad. El objetivo es que la persona tenga más calidad de vida durante más tiempo.

¿Hay perspectivas de que la demencia pueda acabar frenándose?

Hay algunos estudios experimentales que parece que están identificando las mutaciones cerebrales implicadas en la demencia. Hace años se habló de una posible vacuna para el Alzhéimer y se hicieron ensayos clínicos, pero no funcionó. La manera de revertir o de frenar esos cambios es un tema que siempre está ahí.

¿Cómo estamos gestionando este problema como sociedad?

Muy mal. El ejemplo más claro es que no hay una estrategia estatal para la demencia en España. En Irlanda la hay y en otros países también sobre cuál es el modelo de atención más adecuado que tienen que seguir los pacientes con fases iniciales de demencia. Estamos hablando de una sociedad envejecida con una baja tasa de natalidad.

Es algo que está muy presente, pero que quizá no tenemos tan presente.

Eso también implica reconocer quiénes son los profesionales implicados con esto, porque aquí sigue habiendo peleas entre diferentes profesionales: médicos, psicólogos y neuropsicólogos.

En vez de aunar esfuerzos…

Vamos a tortas entre los profesionales sobre cuál es el abordaje más adecuado.

La homeopatía o las flores de Bach son una patraña sin ninguna base científica

¿Entra ahí, también, la medicina alternativa?

A mí, la palabra alternativa me suena peligrosa porque me vienen a la cabeza cosas como la homeopatía o las flores de Bach, que son una patraña sin ninguna base científica.

¿Esto no entra en esta "disputa"?

Me refiero a que no hay una estrategia dentro del sistema de salud sobre cómo abordar esto, sobre los tratamientos indicados o los profesionales que deben encargarse de ello. Estamos discutiendo ahora si los psicólogos tienen que estar en los centros de atención primaria, ni siquiera se tenía eso claro. Mal vamos.

Vemos la atención primaria como un servicio que solo nos cura lo físico.

Sí, como un servicio de protección precoz. Por una cuestión puramente económica, el hecho de que las personas pasen más tiempo con una calidad de vida debería interesar a los políticos. Las residencias son carísimas.

¿Cómo pueden gestionarlo los políticos?

Tendría que haber un plan sobre cómo desarrollar estos problemas, una estrategia nacional de demencia, un desarrollo de unidades de memoria también en la sanidad pública… Si no hay una estrategia, al final habrá experiencias en diferentes comunidades, cada uno hará lo que buenamente pueda, pero no habrá nada global. Los avances van lentos.

¿Qué diferencia hay, por ejemplo, entre España e Irlanda en este sentido?

Allí, la figura del psicólogo clínico o del neuropsicólogo no se discute. Es parte de los equipos multidisciplinares de demencia senil y es algo natural.

¿Petará esto en el Estado en algún momento?

Ya ha petado. Con la ley de la dependencia ya queda todo bastante claro.

Hay personas que han tenido que dejar de trabajar para cuidar a sus familiares

Hay personas que han fallecido esperando a que les dieran una ayuda.

Sí, incluso eso. Y hay personas que han tenido que dejar de trabajar para cuidar a sus familiares y suelen ser las mujeres las que lo hacen. No puede ser que el servicio de ayuda a domicilio sea para que una hora al día ayuden a cocinar a una persona y que cueste una millonada. Hay que plantearse cuáles son las verdaderas necesidades de la persona.

¿Cuál es el futuro?

La tendencia es intentar que las personas pasen más tiempo en sus casas gracias a las nuevas tecnologías y que cada vez haya menos personas en las residencias, que se están convirtiendo en hoteles caros porque hay personas que están sanas y que podrían vivir perfectamente en sus casas, que tienen miedo a vivir solas y van allí.

¿Un mensaje para los políticos?

El ahorro que supondría tratar a esas personas en su casa y no en residencias sería brutal.