Irán da por hecho que los ataques con Estados Unidos e Israel pueden reactivarse en cualquier momento y señala el retorno de la guerra como “el escenario más probable” ante el bloqueo de las negociaciones, encalladas desde hace semanas. A pesar de los mensajes interesados de Donald Trump sobre una posible desescalada, Teherán considera que la situación está lejos de resolverse, especialmente por las fuertes discrepancias sobre su programa nuclear y la soberanía del estrecho de Ormuz. Tanto es así que el comandante general segundo del ejército iraní, Mohammad Jafar Asadi, ha advertido este sábado que la reanudación de las hostilidades “es probable” y ha asegurado que las fuerzas armadas están plenamente preparadas para este escenario.
Asadi ha acusado a Washington de no tener ninguna credibilidad; ha asegurado que “las pruebas han demostrado que Estados Unidos no cumple ningún compromiso”. El alto mando, que ejerce como inspector adjunto de la sede central de Khatam al-Anbiya, ha cuestionado las declaraciones que se emiten desde la Casa Blanca y el Pentágono, afirmando que “las acciones y declaraciones de los funcionarios del enemigo buscan básicamente aparecer en medios, primero para evitar una subida de los precios del petróleo y, segundo, para excusarse a ellos mismos del caos que han creado”.
De hecho, el viernes por la noche se produjo la enésima declaración calculada de Trump. Esta vez no buscaba una bajada de los precios, sino evitar problemas legales con el Congreso de Estados Unidos. Coincidiendo con el vencimiento del plazo para solicitar autorización para mantener desplegadas las tropas en Oriente Medio, el presidente estadounidense envió una carta a los legisladores en la que aseguraba que la guerra con Irán ha “concluido”. El documento, adelantado por el diario Politico, pretendía cerrar el debate sobre la necesidad de que el ejecutivo obtenga el visto bueno del Capitolio para continuar con el operativo militar. “No ha habido intercambio de fuego entre Estados Unidos e Irán desde el 7 de abril de 2026”, afirmaba Trump en la misiva, en referencia a la tregua declarada por ambas partes y que el mismo mandatario decidió prorrogar de manera unilateral e indefinida la semana pasada.
El ejército, en espera
A pesar de las palabras de Trump, el Pentágono continúa preparándose para una eventual reanudación de los ataques e incluso ha sondeado la industria automovilística para acelerar la producción de armamento. También Israel intensifica sus preparativos. Según la televisión Channel 12, el gobierno israelí ha reforzado las consultas internas y se prepara tanto para apoyar una posible operación estadounidense como para actuar unilateralmente si lo considera necesario. El ministro de Defensa, Israel Katz, ha advertido que, a pesar de los esfuerzos diplomáticos, no se descarta una nueva intervención militar. “Irán ha sufrido golpes extremadamente graves durante el último año”, ha afirmado, subrayando la coordinación con Benjamin Netanyahu para evitar que Teherán vuelva a ser una amenaza.