Rafael Santandreu (Barcelona, 1969), psicólogo y autor de Ser feliz en Alaska nos da las claves de la felicidad y nos advierte que no estamos hechos para tener pareja. Asegura que el 50% de las parejas jóvenes no duran más de 10 años y que las separaciones en la generación de nuestros hijos llegarán al 90%. También nos cuenta que el deseo sexual desaparece al cabo de tres años y que ser infiel es la cosa más normal del mundo. De hecho, el 50% de los hombres y el 33% de las mujeres son infieles varias veces a lo largo de una relación.

Cuanto más tengas, más infeliz serás

¿Qué tanto por ciento de la población tiene problemas emocionales?
El 30%. Cada vez hay más. Hace 30 años, afectaban al 10% de la población. Actualmente, los sufren 3 de cada 10 personas y siguen aumentando.

¿Por qué? ¿Qué hacemos peor ahora que hace 30 años para que aumenten tanto los casos?
El problema es que la sociedad es cada vez más exigente y eso hace que todos seamos más autoexigentes. Esta es la raíz de la enfermedad emocional, llegar a un nivel de autoexigencia desmesurado que no tiene ningún sentido.

¿Cuáles son los trastornos emocionales más habituales?
Ansiedad y depresión. Piensa que las sociedades más ricas son más infelices. A medida que nos incorporamos al mundo de la abundancia, somos menos felices.

El problema es convertir los deseos en necesidades absolutas. Nada es tan importante

¿Por lo tanto, cuanto más tienes, más infeliz eres?
¡Totalmente! El problema es la cantidad de oportunidades que tienes. Cuantas más oportunidades tienes, los humanos cometemos el error innato de convertirlas en necesidades absolutas. Entonces te cargas de obligaciones, necesidades, imposiciones y tensiones. Este es el problema. Cuanto más rica es una sociedad, más educación emocional necesita para no convertir los deseos, que son una cosa normal y legítima, en necesidades absolutas.

Nos volvemos locos porque damos demasiada importancia a todo

¿Qué tenemos que hacer para ser felices?
No exagerar los problemas de la vida, nos volvemos locos porque damos demasiada importancia a todo. La clave del éxito está en controlar tu pensamiento. Tenemos que aprender que nada es tan importante. Una sociedad muy rica es como un Ferrari, que necesita frenos y volante. Por ejemplo, damos demasiada importancia al éxito (como si fuera esencial), a las notas de los hijos o a la pareja... En psicología cognitiva, que es la que yo practico, decimos que tenemos que desarrollar una mente de preferencias en lugar de una mente de exigencias. Por ejemplo, es muy común exigir a las personas queridas que sean buenas en todo.

En tu último libro Ser feliz en Alaska, dices que tienes los mejores amigos del mundo...
Sí, los tengo porque utilizo un truco: a cada amigo sólo le pido lo que me puede dar. Por ejemplo, al amigo que un día lo deja todo a las 3 de la madrugada para venirme a consolar porque me ha dejado la novia, no le pido que se acuerde de mi cumpleaños. Y al revés, al que se acuerda de mi cumpleaños, no le pido que lo deje todo a las tres de la madrugada. Cada amigo o familiar te tiene que aportar una parte de los beneficios de la amistad y así, con diferentes piezas, tienes un gran cuadro. El error más habitual es exigirlo todo a cada uno de nuestros amigos. El problema es que les consideramos tan amigos o tan importantes que les exigimos que tengan todas las cualidades de la amistad y eso es imposible porque ni tú las tienes todas. Si actúas así, te quedarás sin amigos porque te enfadarás cada vez que te fallen en una de las cosas que les pidas. Se tiene que aplicar la flexibilidad al mundo de la amistad.

Rafael Santandreu (3)

No estamos hechos para vivir en pareja

Ya que pones el ejemplo del amigo que te viene a consolar a las tres de la madrugada cuando te deja la pareja, explícanos cómo se puede superar una ruptura de pareja sin sufrir la habitual depresión por abandono...
Cuando te deja la pareja, sólo te cae el mundo encima si te dices a ti mismo que necesitas una pareja para ser muy feliz. La depresión por abandono es la enfermedad emocional número 1, la que hace acudir a más personas al psicólogo y viene dada por la creencia irracional muy extendida en nuestra sociedad de que necesitamos pareja para estar bien. Y la verdad es que somos más felices sin pareja que en pareja. No sólo no la necesitamos sino que es más fácil ser feliz sin ella.

Cuando te creas una necesidad inventada como es tener pareja, ya la has pifiado

Muchos, sin embargo, aseguran que son más felices en pareja...
De acuerdo pero en ningún caso necesitamos pareja para ser felices. A eso yo le digo tener necesititis de pareja y, cuando tú te creas una necesidad inventada como es tener pareja, ya la has pifiado. Por dos razones: porque si no la encuentras o la pierdes te haces un desgraciado a ti mismo y porque si la tienes también te haces un desgraciado porque no te dará la felicidad que tú mismo te has dicho que te daría. Estarás decepcionado, confundido y en crisis. Pedirás cosas a tu pareja que no está capacitada para darte. A los que sufren depresión por abandono les demuestro que nunca han necesitado pareja para ser felices y cuando lo entienden les desaparece la depresión.

Explícanoslo.
Mira, hay una pregunta estándar para valorar la gravedad de cualquier adversidad, también cuando te deja la pareja. Pregúntate en qué medida, lo que ha pasado, te impide hacer cosas valiosas para ti y para los otros. ¡En este caso, la respuesta es en ningún caso! Por lo tanto, la realidad es que es una adversidad minúscula. Lo que pasa es que, absurdamente, nos decimos lo contrario sin ningún fundamento.

¿Qué aconsejas a los que tienen pareja para evitar la ruptura?
No exigirle nunca nada aunque tengas razón. La exigencia es el factor mataparejas número 1. Todo se tiene que expresar en clave de sugerencia. Por ejemplo, diciéndole: "cariño, eres la persona más maravillosa del mundo, te pondría un 10 de nota, pero sería matrícula de honor si hicieras eso o aquello otro". Y sobre todo dile: "si no puedes evitarlo, si no puedes hacerlo, te amaré siempre igual". Este es un diseño de una expresión de sugerencia que quiere decir que tú no das tanta importancia a la problemática X, y que puedes renunciar a ello. Tu pareja tiene la opción de no hacerlo. Esta es la clave de la relación de pareja.

La exigencia es el factor mataparejas número 1

Es evidente que el problema de muchas parejas es que, a menudo, utilizan la exigencia...
De hecho, estamos acostumbrados a utilizar la exigencia diciendo al otro: "lo tienes que hacer porque si no no lo soporto". Eso provoca que el otro no tenga ganas de darnos lo que le pedimos y que también se ponga a exigir.  Así, perdemos la capacidad de persuasión y lo hacemos muy difícil porque pasaremos a exigirnos mutuamente y se creará un círculo vicioso y malicioso. Estas parejas se acaban exigiendo cada vez más, se quejan más y se dan menos. ¡Es un círculo nefasto! Ninguno de los dos quiere dar nada al otro y nos centramos en la queja constante.

A pesar de todo todavía hay parejas que celebran las bodas de oro...
Cada vez que veo una pareja de abuelos cogidos de la mano, que hay pocas, les pregunto: cuál es el secreto de su relación. La mayoría se miran, sonríen y me dicen que el secreto es "aguantar mucho". Eso quiere decir que han tenido una relación de sugerencias, no de exigencias.

¿Por qué hay más separaciones ahora que antes?
Porque antes las relaciones eran imposiciones del hombre sobre la mujer. Eran uniones artificiales, no libres. Cuando las uniones son libres, ya no quieren estar juntos mucho tiempo. La historia de los matrimonios ha sido la de la compra de las mujeres por parte del hombre, una forma de esclavismo. No tenían libertad.

Tienes claro que los humanos no estamos hechos para estar muchos años en pareja...
Es así y por lo tanto no nos tiene que extrañar nada que las parejas se separen al cabo del tiempo. Es una tendencia que irá a más. Es normal. De hecho, haríamos bien en separarnos porque, en realidad, el ser humano no está hecho para estar en pareja mucho tiempo.

Tener pareja es aburrido, muy pesado y mata el deseo sexual

¿Según tú, cuántos años puede durar una pareja?
Los menos posibles. La pareja es una cosa artificial. El ser humano en libertad nunca ha sido en pareja hombre-mujer, ha estado en formaciones de tribus, pero no en pareja hombre-mujer. De hecho, no lo hace ningún mamífero eso. Es una cosa muy extraña. Para las personas es aburrido, cansado y muy pesado estar en pareja. Mata el deseo sexual.

El deseo sexual desaparece a los 3 años y al cabo de 5 años ya estamos cansados de la pareja

¿Al cabo de cuántos años desaparece el deseo sexual?
Está demostrado que disminuye casi del todo al cabo de tres años. Y el cansancio personal suele llegar cuando llevamos cinco años. Lo mejor sería no aparejarse nunca.

No tienes ninguna posibilidad de reenamorarte de tu pareja ni de recuperar el deseo sexual

¿Qué aconsejas para volver a enamorarte de tu pareja o para recuperar el deseo sexual?
¡No hay nada que hacer!

Nooo!?
¡No! Ya puedes buscar a otra persona porque ni te volverás a enamorar ni aumentarás el deseo sexual.

¿No hay ninguna posibilidad de ser feliz en pareja?
Te puedes adaptar a todo pero no es lo normal. Uno de los mensajes que los psicólogos tenemos que dar a la gente que se separa es que es normalísimo. Es importante que no vean la separación como un fracaso personal o como que el otro le ha hecho una putada. Es lo más natural y razonable. Es importante subrayar este mensaje porque si no la gente se separa con una sensación de pérdida y de fracaso cuando lo que ha pasado es lo más normal del mundo.

El 50% de las parejas jóvenes no duran más de 10 años

¿Qué tanto por ciento de las parejas se separan?
El 50% de las parejas jóvenes no aguantan más de 10 años y la tendencia irá claramente al alza.

Lettering Rafael Santandreu

Dentro de 20 años, se separará el 90% de las parejas

Muchas parejas dicen que no se separan por los hijos...
El problema no es la separación sino separarse mal. Lo que provoca problemas es el rencor y las peleas. Si te separas con naturalidad, amor y con plena colaboración, los niños estarán estupendamente bien. Además, los entrenarás para cuando sean grandes y se separen de su pareja. Piensa que, dentro de 20 o 30 años, se separarán el 90% de las parejas. Es mentira que una separación bien hecha sea un problema para los hijos. El problema es cuando los padres se ponen histéricos por el sentimiento de culpa y fracaso que experimentan cuando, en realidad, es la cosa más normal del mundo. Lo que tienen que hacer es darse las gracias por el tiempo que han estado juntos y prometerse una relación de amor y amistad para siempre.

De hecho, explicas en tu libro que el día que dejaste la relación con tu última pareja, le regalaste un anillo de compromiso...
¡Sí señor! Este anillo quería decir que mi compromiso es que seamos los mejores amigos hasta la muerte. No la dejé, sólo cambié el concepto de nuestra relación. Es absurdo perder a alguien que has amado y conoces tan bien, es una pérdida que no tenemos porqué tener.

Las segundas relaciones tienen más posibilidades de ir bien

¿Tiene más posibilidades de ir bien una segunda relación o es tropezar dos veces con la misma piedra?
Las segundas relaciones tienen muchas más posibilidades de ir bien que las primeras. En primer lugar, porque te queda menos tiempo de vida. Es más fácil que sea satisfactoria. La estadística demuestra que las parejas que se juntan a edades más adelantadas funcionan mucho mejor. No solemos exigir tanto y es más probable que la segunda pareja te dure de por vida.

¿Qué me dices de las infidelidades?
Esta pretensión de los humanos de ser fieles es muy irracional porque es una represión bastante inadecuada de los deseos normales del ser humano, tanto de la mujer como del hombre.

Ser infiel es una necesidad como beber agua para hidratarse

¿Me estás diciendo que ser infiel es la cosa más normal del mundo?
Sí, piensa que los mamíferos no somos monógamos, somos promiscuos, muy promiscuos.... Muchos están condenados a una vida sexual muy pobre debido a esta imposición de fidelidad. Hay mucha infelicidad provocada por el descubrimiento de la infidelidad del otro cuando, en realidad, es la cosa más normal del mundo. Es como si nos enfadáramos mucho y tuviéramos una crisis con nuestra pareja cuando la pillamos hidratándose, bebiendo una cantidad correcta de agua al día. ¿Verdad que no tiene sentido porque es normal hidratarse porque nos lo pide el cuerpo? ¡Pues la infidelidad es exactamente lo mismo! No hay nada más racional en el mundo. ¡Es de cajón!

El 50% de los hombres y el 33% de las mujeres son infieles

¿Lo normal no sería avisar y dejar la pareja antes de serle infiel?
No recomiendo hacerlo. Lo ideal sería establecer relaciones abiertas de manera consensuada pero yo apruebo la infidelidad, el engaño. Aunque lo ideal sería no engañar, piensa que nos vemos forzados a hacerlo porque la gente racional piensa que la promiscuidad está superbién y no puede desarrollar lo que es racional porque la sociedad lo castigaría de manera tal que le sería muy difícil encontrar pareja. ¡Entonces, tiene que mentir! Este sin sentido respecto de la sexualidad, hace que la salida menos mala sea la infidelidad. Por eso es tan habitual.

¿Qué tanto por ciento de hombres y mujeres son infieles?
El 50% de los hombres y el 33% de las mujeres son infieles varias veces a lo largo de su relación. Y aquí no contamos a los que querrían serlo pero no lo hacen porque no tienen ocasión o no se atreven. Si los contáramos a todos, serían muchos más.

¿Te ha parecido interesante este artículo? Para seguir garantizando una información comprometida, valiente y rigurosa, necesitamos tu apoyo. Nuestra independencia también depende de ti.
Suscríbete a ElNacional.cat