Luis Navarro (Barcelona, 1957) es terapeuta y coach. Después de haber trabajado durante más de 15 años como dietista, descubrió que hacer régimen no funcionaba a prácticamente nadie. Ahora es el director de su propia clínica, la Navarro Clínica, donde desde hace tres años trata a sus clientes con el método que él mismo creó: el Método Navarro. Su estancia durante 8 años en los Estados Unidos también influenció mucho en su manera de tratar a los clientes. Allí, el sobrepeso es una "epidemia" y, precisamente por eso, hay mucha información que Navarro no podía conseguir en catalán o castellano en Catalunya, ni en el resto del Estado español. Ahora nos rompe todos los esquemas y nos dice que la dieta provoca sobrepeso en la mayoría de los casos. Pero para contrarrestarlo nos da consejos para perder peso sin tener que dejar de comer nada de todo aquello que nos gusta, ni fijarnos en qué comemos. Para conseguirlo, nos enseñará a comer desde el estómago y no desde la cabeza.

¿Cómo podemos adelgazar de forma saludable y sin sufrir angustia?

Mi consejo sería que las personas dejen de hacer dietas. Una dieta es una manera de poner energía, tiempo y dinero en un método que fracasa en un 95% de los casos, como lo demuestran los estudios científicos. Prácticamente todo el mundo que hace una dieta sufre el efecto rebote y, a veces, cuando acaban la dieta suben todavía más de peso.

¿Y qué es el efecto rebote?

Es como un yoyó, es decir, que aquello que pierdes durante la dieta, lo acabas recuperando. A nivel celular, cuando pasas hambre, el cuerpo no sabe si es hambre física o hay hambre porque no hay comida. Físicamente y emocionalmente, después no puedes dejar de comer hasta recuperar todo aquello que has perdido. Mientras haces la dieta, todo el rato estás pensando en qué puedes comer, qué no, cuánto peso perdemos...

Antes decías que la dieta fracasa en el 95% de los casos. ¿Qué pasa con el resto?

Eso es como alguien que le toca la lotería. Hay gente que tiene suerte o que, quizás, después de hacer la dieta, hace un cambio de hábitos sin darse cuenta de ello. Pero todo el mundo que tiene ansiedad por la comida y lo hace compulsivamente, inevitablemente vuelve a recuperar su peso porque ni sabe resolver sus emociones, ni tampoco ha cambiado los hábitos; simplemente ha pasado hambre durante una temporada.

Cambiando los hábitos y aprendiendo a vivir las emociones de otra manera, la gente adelgaza de una forma natural

¿Cuáles son las causas que provocan la obesidad?

El sobrepeso lo suelen provocar dos aspectos. El primero son los hábitos negativos. La gente come demasiado a menudo fruto de los hábitos negativos que tienen y también comen de forma compulsiva por las emociones. Es decir, me siento sola, pues como, estoy nervioso y como... Hay muchas emociones que nos llevan a comer. Por eso yo trabajo tanto con el cambio de hábitos, como con el aspecto emocional, pero no digo nunca a nadie qué puede comer y qué no. Cambiando los hábitos y aprendiendo a vivir las emociones de otra manera, la gente adelgaza de una forma natural.

¿Qué hábitos tenemos que incorporar a nuestras vidas para no engordar?

El problema es que, normalmente, la gente come desde la cabeza, es decir, con la mentalidad de "dieta". Entonces, quieren controlar lo que engorda, lo que no engorda, lo que tiene muchas calorías... Los seres humanos tenemos en el estómago una inteligencia, que se traduce en dos indicadores: el hambre y la saciedad.

La gente tiene que pasar de comer con la cabeza a comer con el estómago

¿Y cómo se traduce eso en hábitos?

La gente tiene que pasar de comer con la cabeza a comer con el estómago. Como cuando tengo hambre física, disfruto comiendo porque si lo saboreo sentiré saciedad y el estómago te dice basta; como de todo porque no hay alimentos por sí mismos que engorden y paro de comer cuando siento saciedad. Estos cuatro hábitos están conectados con el estómago. Es la misma inteligencia de cuando tenemos sed o no tenemos.

Todos conocemos algún caso de personas que comen así y eso puede llegar a desesperar.

Estas personas que dices, de fábrica, comen poco a poco saboreando lo que comen y cuando dejan de tener hambre paran de comer. ¿Es así?

Sí...

Son personas que no han perdido la conexión con el estómago y esta es la forma natural de comer. Mis clientes acaban comiendo así. Lo que hacen el resto de los seres humanos como comer muy rápido sin saborear, llenarse el estómago de comer, sentirse pesados porque han comido demasiado... no es natural, es una forma anómala de comer. La manera natural de hacerlo es esta y doy la enhorabuena a la gente que come así porque nunca engordarán.

¿Qué emociones sentimos cuando estamos en proceso adelgazar?

El científico norteamericano Ancel Keys hizo una investigación en los años 40 sobre pasar hambre. Lo hizo con un grupo de 23 voluntarios y descubrió que cuando una persona no comía, estaba irritable, pensaba todo el día en la comida y, cuando le daban de comer, comía compulsivamente. Las personas de este grupo estaban obsesionadas, tenían ansiedad por la comida y sentían frustración, rabia e impotencia. Estos son los síntomas que tienen muchas personas que hacen dietas y esta es la forma cómo la gente sufre cuando está comiendo.

La dieta es la causa del sobrepeso

¿Ayuda la fuerza de voluntad en eso?

A veces la gente tiene mucha, y aguanta y aguanta hasta que llegan a su peso que consideran "ideal". Biológicamente y psicológicamente no pueden evitar comer y comen hasta volver al peso que tenían antes o incluso más. Se ha descubierto científicamente que las dietas son las causas del sobrepeso, porque cuando una persona hace dietas repetidamente, le está diciendo a su cuerpo y a su cerebro que está pasando hambre constantemente.

¿Cómo se comporta, entonces, el cuerpo?

El cuerpo entra en modo supervivencia y no suelta ni un gramo de grasa para que esta persona sobreviva. El cerebro no sabe si es hambre o es una dieta. Hay cuerpos redondeados que, por mucha dieta que hagan, no pueden hacer nada porque es su constitución.

A mucha gente nos cuesta afrontar las emociones. ¿Nos puede perjudicar?

Si una persona tiene emociones intensas y escoge no trabajarlas, comerá compulsivamente y no podrá evitar hacerlo. Las personas que siguen las pautas que te he dicho tienen éxito porque cambian su relación con la comida, con el cuerpo y con ellas mismas. A las clientes que tienen la desazón de adelgazar, no les funciona.

¿Por qué?

Porque la prioridad no tiene que ser adelgazar y, si es así, empiezan a intentar controlar lo que comen, cosa que provoca angustia y comerán todavía más. Para estar en forma, no pienses en estar en forma; ¡muévete! Para aquellos que desconectan de la mentalidad de dieta, la prioridad ya no es adelgazar, es conocerse a ellas mismas.

La gente se cree que sentir es igual a sufrir. Y no es así. Sentir es igual a estar vivo

¿Por qué tenemos tanto miedo a las emociones?

La gente se cree que sentir es igual a sufrir. Y no es así. Sentir es igual a estar vivo. A veces, nos viene a la memoria qué sufrí cuando sentí eso. Pero no hay que sufrir nada. No siempre se afina el cuerpo al ritmo que una persona quiere, si alguien tiene emociones intensas y no quiere trabajarlas comerá compulsivamente.

Trabajar con este método, influye en la dieta, ¿pero también en todo nuestro entorno?

A nuestros clientes les decimos muy claramente que eso no es una dieta, que es un proceso a medio plazo. Así como una dieta es como una carrera -a ver cuántos kilos pierdes en un tiempo-, eso que te comento es un proceso natural para adelgazar.

Cuando una persona siente sus emociones, no puede evitar empezar a cambiar su vida

¿Un cambio de estilo de vida?

Las personas que siguen mi método cambian su forma de vida porque cambian la relación con la comida y con su cuerpo. De rechazarlo y odiarlo, pasan a aceptarlo y, finalmente, pasan a aceptarse a ellas mismas. Cuando una persona siente sus emociones, no puede evitar empezar a cambiar su vida. Pero cuando no lo hace, queda estancada y atrapada en unos hábitos de actuación que la hacen sufrir.

¿Cómo trabajáis para que eso no pase?

Mi método es holístico, es decir, no vemos a la persona como alguien con kilos de más, sino como uno todo y, por eso, lo trabajamos todo conjuntamente.

¿Han pasado por tu consulta muchas personas que, al afrontar las emociones, tocan fondo?

Sí. Son personas que tienen una fuerte mentalidad de dieta y controlan mucho su vida. Con este método, se dan cuenta de que el control no les sirve porque conectar con tu estómago, cambiar los hábitos y trabajar las emociones no requiere control, sino dejarse ir. Algunas personas no pueden evitar poner el control y se estrellan, en el buen sentido de la palabra. No se dan cuenta de que así no consiguen nada y muchas, cuando hacen el cambio, se sienten mucho más relajadas.

Una parte importante del método es la aceptación del cuerpo

¿Cómo llegas a hacer este clic?

Una parte importante de mi método es la aceptación del cuerpo. Las mujeres, en general, no aceptan su cuerpo. Hay un modelo de belleza femenina que son las modelos de las pasarelas, pero son sólo el 5% de las mujeres de todo el mundo; el resto tienen cuerpos muy diversos.

¿Se repiten muchos patrones de comportamiento?

Sí. Puede haber alguien que tenga alguno diferente, pero lo podemos integrar. Las dificultades salen al principio, pero después ya cogen confianza y van en piloto automático.

¿Y cómo pueden cambiar su mentalidad?

Un trabajo importante es aceptar progresivamente su cuerpo, que es genéticamente perfecto. Cuando una persona se da cuenta de que es genéticamente perfecta, deja de maltratarse delante del espejo al salir de la ducha.