El temporal de viento que ha afectado este sábado y domingo a los dos extremos de Catalunya, en el norte del Empordà y a las Terres del Ebre, va de bajada y están perdiendo intensidad, pero Protecció Civil de la Generalitat mantiene la alerta del plan Ventcat por el fuerte viento que este lunes puede afectar el litoral y prelitoral de Tarragona y Barcelona, con rachas de hasta 80 km/h. Según las previsiones del Servei Meteorològic (SMC), se espera que en las próximas horas siga soplando el viento sin superar el nivel de peligro, pero la situación cambiará durante la noche y la madrugada, cuando las rachas se reforzarán en la Anoia, el Alt Penedès y el Baix Penedès. Protecció Civil, dado que la intensidad del viento volverá a subir, pide mucha prudencia en las actividades al aire libre y en la movilidad en las zonas afectadas. La situación de fuertes vientos se extenderá por la mañana del lunes a las comarcas del litoral y prelitoral de Barcelona y Tarragona, y se espera que por la tarde el viento se intensifique en la Anoia y el Alt Penedès, así como en las comarcas del Pirineo y Prepirineo. El Govern continúa pidiendo mucha prudencia en las ruas de Carnaval y las actividades deportivas al exterior. Los organizadores deben garantizar las condiciones de seguridad, teniendo en cuenta la afectación del viento en los recorridos previstos, y posponer o anular la actividad si no se pueden garantizar.
Unas 1.110 llamadas al 112 y 850 avisos a los Bombers
Hasta el mediodía, el teléfono de emergencias 112 había recibido más de 1.100 avisos, que han generado 928 expedientes relacionados con el temporal de viento asociado a la borrasca Oriana, con rachas que han superado los 150 km/h en el Ebro y Alto Ampurdán. Las incidencias han estado relacionadas mayoritariamente (en un 80%) con riesgos estructurales como ramas o árboles caídos, mobiliario urbano en mal estado y elementos de edificios inestables. El volumen de llamadas se ha concentrado en el Baix Ebre (Tarragona) (18%), el Barcelonès (16,9%), el Baix Llobregat (12,4%) (Barcelona) y el Montsià (Tarragona) (10,5%). El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha informado que se han recibido 15 alertas por el temporal de viento, con cinco pacientes trasladados a diferentes centros sanitarios, ninguno de ellos de gravedad.
Por su parte, los Bombers de la Generalitat han recibido hasta las 10 horas de este domingo unos 850 avisos relacionados con el viento, especialmente en la Metropolitana Sud (213), Terres de l'Ebre (192) y Tarragona (158). En las últimas 12 horas, los Bomberos han recibido un centenar de avisos por el ventolero, concentrados en la Región de Emergencias de Girona (44), ya que la tramontana ha soplado con fuerza y rachas superiores a los 100 km/h en el Ripollès, el Alt Empordà y puntos del Baix Empordà. Aproximadamente la mitad de los avisos recibidos remitían a árboles, ramas y postes de alumbrado y telefonía desplomados sobre calles, carreteras y, en algunos casos, edificaciones. No hay, sin embargo, ningún recinto habitado que haya sufrido daños graves. El resto de avisos han sido, mayoritariamente, por daños en cubiertas y placas solares, daños en edificios y mobiliario urbano como farolas o señales de tráfico estropeadas.
La AP7 sigue cortada en Vandellós
En cuanto a la movilidad, la AP-7 continúa cortada este domingo al mediodía en Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant (Baix Camp) en sentido norte por un camión volcado por la ventada. El accidente se produjo hace más de 32 horas en el kilómetro 283 y se están haciendo desvíos por la salida 297 para coger la N-340. Se prevé que las tareas de retirada del vehículo se puedan llevar a cabo a lo largo de la tarde. Las grúas están en el lugar, pero no pueden trabajar por el fuerte viento de mistral que todavía sopla en la zona. Por otro lado, Protecció Civil informa que a primera hora de la mañana se ha levantado la prohibición de circulación de camiones de gran tonelaje -más de 7.500 kilos- en un tramo de cerca de 150 kilómetros de la AP-7, entre l'Arboç (Baix Penedès) y Ulldecona (Montsià), por el vendaval.
Abren las estaciones, pero hay carreteras cortadas por nieve
Las estaciones de esquí alpino del Pirineo han ido recuperando la normalidad este domingo, después de que los ventarrones de este sábado y la alerta de Protección Civil que pedía restringir las actividades al aire libre obligaron a cerrar nueve estaciones. De esta manera, las cinco pistas gestionadas por FGC que se vieron afectadas (Boí Taüll, Port Ainé, Espot, Vallter 2000 y Vall de Núria) han comenzado la jornada abriendo las partes bajas de las estaciones, pero, posteriormente, han podido ampliar sus dominios, registrando una buena afluencia de esquiadores. La Molina, donde este sábado solo estaba disponible la zona de debutantes, se encuentra al 100%. Una situación similar tienen las estaciones en Baqueira-Beret, Port del Comte y Masella.
Así y todo, la nieve mantiene cortadas tres carreteras del Pirineo catalán este domingo: la C-28 a la altura del Puerto de la Bonaigua (Lleida), donde hay riesgo de aludes; la BV-4031 en el Coll de la Creueta (Barcelona), entre Castellar de n'Hug y Toses, y la BV-4024 en el Coll de Pal (Barcelona). Y hacen falta cadenas para circular en la C‑142b, de acceso al Pla de Beret.
Protección Civil ha desactivado la alerta por fuerte oleaje, con olas que no superarán los 2,5 metros en la costa del Alt y el Baix Empordà, pero sí que mantiene la prealerta por riesgo de aludes, ya que se mantiene fuerte (4 sobre 5) en la Val d'Aran y Franja Norte de la Pallaresa. En el resto de sectores el peligro de aludes es marcado (3 sobre 5). Se pide extremar la precaución también con el fuerte viento y la ventisca en las cotas altas del Pirineo.
