Automatizarse; o eso dicen diversos estudios de parte elaborados por, precisamente, empresas que venden soluciones tecnológicas para el sector, es el futuro de la restauración. Delectatech, una compañía que ha desarrollado una herramienta denominada Food Radar que permite hasta saber qué sitios son los más adecuados para abrir un negocio, dice que un restaurante que disponga de un sistema automatizado de gestión de reservas puede incrementar su facturación “hasta en un 30%” y Last.app, compañía que vende productos de software para el sector, asegura que hasta el 50% de las labores cotidianas de una casa de comidas se pueden automatizar. Mientras, los hosteleros se las ven y se las desean para cuadrar números mientras la cesta de la compra acumula subidas de hasta el 15% y el gasto medio por persona en hostelería cae mes tras mes. ¿Conviene fiarlo todo al software?

 

La mano de obra

Hay algo en lo que el sector coincide: encontrar mano de obra cualificada y dispuesta a asumir el sacrificio que comporta trabajar en hostelería es muy difícil. Tanto es asi que, hoy, la patronal del sector, Hostelería de España, admite que hay casi un 5% menos de trabajadores en los restaurantes españoles que hace dos años. Y, ahí, empresas como las citadas y otras muchas han encontrado un filón: empresarios sin manos suficientes para atender sus negocios y, a menudo, sin beneficios suficientes para contratar más empleados y pagarles lo justo, son presa fácil de los cantos de sirena. Los robots camarero (en realidad no son otra cosa que una forma vistosa de llevar y recoger platos) cuestan entre 8.000 y 15.000 euros por unidad en función de su sofisticación y, por eso, son muchos hosteleros ya los que deciden hacerse con uno. En un año, consideran pueden amortizarlo y, si bien es cierto con los números en la mano, también hay que decir que esos cálculos se hacen sin tener en cuenta intangibles como esos que sólo sabe aportar un camarero experto que, co su saber hacer, garantiza que el cliente vuelva al restaurante una y mil veces. La tecnología, y así se anuncia en diferentes estudios, puede reducir los costes de personal hasta en un 35%

 

Software

Otra herramienta que, habitualmente, se aconseja adquirir a los restauradores es el software específico para restauración. Se trata, en concreto, de aplicativos desarrollados para controlar al detalle las diferentes variables que se registran en una casa de comidas y optimizar costes e inversiones. El problema, de nuevo, es el mismo de siempre: se trata de programas caros que, además, no siempre se adaptan a las necesidades de un negocio concreto. Cartas virtuales, sistemas de fidelización, carnets y mil y un soluciones acompañan a todas estas propuestas y al dilema diario de cuadrar la caja, se le suma ahora el de haber de decidir si la tecnología puede o no ayudar a reconducir la marcha de un negocio. La respuesta, como en todo, debe hallarla cada uno pero, eso sí, conviene tener clara una cosa: las herramientas, tecnológicas o no, no dejan de ser nunca las simples herramientas que son. Y a los bares, al menos en España, vamos siempre a pasar un buen rato. Y eso, de momento, sólo lo garantizan las personas y su saber hacer.