Aunque se completó a principios del XIX (en 1803, la fecha de la fachada neoclásica), la Catedral de Vic es prácticamente un catálogo de historia de la arquitectura europea, ya que combina elementos románicos, góticos, barrocos y neoclásicos. Durante este verano, y con el objetivo de dar a conocer a los visitantes cómo fue la catedral románica original que levantó el Abat Oliba y se consagró en 1038. El Museu d’Art Medieval de Vic organiza este verano visitas guiadas en las que echa mano de las tecnologías inmersivas.

A finales de julio
Los pasados 29 y 30 de julio se han organizado visitas de este tipo para, explican los organizadores, permitir a los visitantes conectar “de manera emotiva y sensorial” con el pasado de un monumento fundamental para entender el devenir de Catalunya. Durante los sábados y domingos de este próximo mes de agosto –y también durante los festivos- se organizarán visitas similares que, apuntan desde el Museu, “permitirán descubrir y entender mejor la colección de arte medieval del MEV”. Son gratuitas para los menores de 10 años y cuestan 8,5 euros para el resto de visitantes. El principal elemento que se conserva de época románica en la catedral es el campanario y las reconstrucciones virtuales acercan al espectador a aquella realidad oculta en parte en la Catedral actual.
¿Cómo se logra?
En el MEV echan mano de proyecciones, sonidos y un espacio especialmente diseñado para evocar en el espectador otras épocas para trabar un relato cautivador que descubre en primer persona el mundo medieval. Luces, colores y sensaciones descubren al visitante cómo era una catedral medieval y cómo, en concreto, fue la de Vic.