No es que los drones sean el futuro: son ya el presente, como estamos viendo en Ucrania, donde tienen un papel destacadísimo. La mayoría de ellos, además, se mueve gracias a motores propulsados por baterías, pero en Japón hay un ingeniero que ha decidido trabajar contra las tendencias y ha diseñado un dron que funciona con el motor de una motocicleta Suzuki.

Antiguo empleado
Kunio Arase, el creador de este singular dron, conoce muy a fondo los motores Suzuki tras décadas de trabajo en la marca nipona. Así, y junto a su socio Yoshihiro Aizawa, ha echado mano del motor de una GSX-R1000 par conseguir un dron distinto y capaz de ganar en altura máxima de vuelo y en autonomía a la mayoría de drones que actualmente se comercializan: el AZ-1000, que así se llama el dron, promete ser hasta diez veces mejor que sus competidores eléctricos.

Tienen experiencia
El AZ-1000 no es el primer dron de Arase y Aizawa: antes fabricaron el AZ-500, que se mueve gracias a dos motores de sendas GSX-R-250. Es, de hecho, sólo un prototipo que les ha permitido llegar a donde están: a reducir el peso y las vibraciones del motor de la poderosa GSX-R-1000 y adaptarlo a las necesidades de un dron mediante, por ejemplo, un nuevo sistema de transmisión. El resultado es un vehículo volador no tripulado con una autonomía once veces mayor a la de un dron convencional que no va a consumir más de 10 litros de combustible a la hora. De nuevo, y esta vez gracias a un artefacto volador, las limitaciones de los vehículos eléctricos se hacen patentes. En Japón, los servicios de emergencia piensan ya en el AZ-1000 para sus misiones.