Leica y Nikon se apuntan y eso, si hablamos de fotografía, es decir muchísimo: dos de los últimos modelos de estas marcas de referencia, la Leica M11, que cuesta más de 8.000 euros, y la Nikon Z9, cuyo cuerpo ronda ya los 6.000, van a incorporar sistemas tecnológicos que permitirán registrar información encriptada sobre las imágenes que capturemos con ellas. En concreto, serán datos sobre dónde, cuándo y cómo fueron realizadas. Con ello, quienes usan fraudulentamente imágenes producidas por otros lo van a tener más difícil.

Un sistema que existe desde 2019

El sistema que van a incoporar estas dos cámaras es futro del acuerdo que en febrero de 2019 suscribieron tres grandes (Adobe, Twitter y The New York Times) para crear la Content Autheticity Iniciative (CAI), la asociación que se encara de crear herramientas y protocolos que permitan verificar fotografías y vídeos digitales. Desde esta entidad, se han creado sistemas que permiten guardar de extremo a extremo y de manera segura la procedencia y autoría de un contenido y tener noticia de cualquier alteración o manipulación del mismo.

Nikon Z9

Las dos cámaras utilizarán el mismo estándar

Ambas cámaras usarán el mismo estándar, que no es otro que el que ha creado la Coalition for Content Provenance and Authenticity (C2PA). Gracias a él, los datos de la toma quedarán unidos a la imagen de manera criptográfica y cada manipulación o alteración del contenido generará nuevos datos que se añadirán al archivo y podrán ser consultados, si es necesario, para verificar la autenticidad de la imagen. Las primeras M11 que incorporarán este sistema estarán listas en 2023 y las primeras Z9, en la próxima actualización de la cámara.