Después del gran anuncio de salida a bolsa por parte de SpaceX, se ha dado un acontecimiento bastante inesperado que tiene que ver con más negocios por parte de Elon Musk. Lo curioso es que se trata de hacer negocios con quien podría pensarse que es un competidor, un enemigo en el mercado de la IA. Ni más ni menos que Google pagará una cifra de 920 millones de dólares. Esto se debe a que la compañía de Mountain View ha recurrido a la infraestructura de xAI, que es la que domina en SpaceX.
Google actualmente está sometida a una presión bastante fuerte si recordamos que ha hecho lanzamientos atractivos respecto a IA y a nuevas capacidades para todos sus usuarios. En este caso, requieren de un refuerzo para la capacidad de cómputo en la nube para Google Enterprise. xAI tiene un poderío bastante grande si consideramos las instalaciones equipadas con 110.000 GPUs de Nvidia, además de CPU y memoria.
Un acuerdo que le viene bien a ambas compañías; es mejor tener a tus enemigos más cerca
Google ya no tiene más centros de datos propios para destinar a su sector de negocios; es por eso que necesita más capacidad para seguir operando y sabe que SpaceX podría tener la respuesta esencial. El acuerdo millonario comenzará a surtir efecto a partir de ahora, pero en montos reducidos. La cantidad citada de los 920 millones de dólares se efectuará hasta octubre de este año.
Lo que se necesita para comenzar es una transición y preparación, para que Google pueda familiarizarse con lo que ya existe en SpaceX. Es un acuerdo un tanto largo, ya que es hasta junio de 2029. Es una renta de infraestructura de computación que podría acabar tan pronto como cualquiera lo decida. Existe una cláusula que indica que cualquiera de las dos entidades de negocio puede rescindir el contrato a partir del 31 de diciembre con un preaviso de 90 días.
Google ya ha anunciado la inversión de 185.000 millones de dólares en sus centros de datos, cantidad que seguirá aumentando considerando las cifras que le entregue a SpaceX justo antes de octubre. En declaraciones obtenidas por CNBC, es una alianza muy puntual donde Google necesita una respuesta inmediata a corto plazo para satisfacer la demanda de su servicio de IA mediante suscripción para grandes empresas. Es un acuerdo que a todas luces sorprende totalmente porque Google es uno de los grandes referentes de IA.
Eso habla de que los negocios son negocios; si no es posible satisfacer toda la demanda con lo que se tiene de IA, se buscará a toda costa el potencial que tenga cualquier otra empresa. Eso también nos indica el volumen de clientes que tiene la empresa propiedad de Gemini, sobre todo para evitar posibles fallos a futuro. Veremos si la colaboración se lleva a cabo de manera exitosa, sobre todo sin sobresaltos del magnate Elon Musk que suele siempre dar de qué hablar, esta vez no debería ser la excepción.
