La Policía Nacional revienta la marcha contra el turismo masivo en Mallorca: cargas, heridos y crisis política

Decenas de miles de personas han recorrido este domingo las calles de Palma para protestar contra la masificación turística, el encarecimiento de la vivienda y las dificultades de los jóvenes para seguir viviendo en Mallorca, una isla, aseguran los organizadores, que está al límite por la sobresaturación del turismo masivo. La Policía Nacional cifró la asistencia en unas 25.000 personas, mientras que la organización la elevó hasta las 70.000. La marcha, aunque fue muy familiar y festiva y fue pacífica durante todo el recorrido, acabó como el rosario de la aurora, con cargas policiales en la parte final del recorrido y varios heridos, entre los que también fotoperiodistas por golpes de defensa policial. Los agentes de la UIP de la policía española también dispararon pelotas de goma contra los manifestantes.

El recorrido pasó por algunos puntos de la capital balear hasta la llegada de la protesta a la zona de ses Voltes, cuando los agentes de la policía española cerraron los accesos al recinto antes de que se llenara y dejaron a una parte de los manifestantes sin poder escuchar el manifiesto, según han denunciado los mismos organizadores. El espacio, denuncian, todavía estaba medio vacío y no entienden la necesidad, por parte de las autoridades y de la policía, de cerrar el acceso a la zona. Los manifestantes que quedaron fuera del recinto se encararon con los agentes, que respondieron con cargas policiales, golpes de defensa y lanzamientos de pelotas de goma. Incluso recibieron el impacto de los proyectiles algunos turistas que paseaban por la zona del Born, en el centro de Palma.

Esta actuación policial, con varios heridos, entre los que también profesionales de la comunicación, llegó después de dos horas de marcha por las calles de Palma sin ningún tipo de incidente. Los manifestantes no hicieron pintadas ni protagonizaron ningún tipo de acción violenta. La decisión de cerrar el acceso a ses Voltes, cuando todavía quedaba un gran número de personas por entrar, calentó los ánimos, pero nadie, por ahora, entiende la decisión.

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Varios heridos en las cargas de la Policía Nacional en Palma / EFE

Los organizadores creen que el gobierno insular tenía la intención de evitar un lleno absoluto de la plaza, pero la policía la comanda el Ministerio del Interior, que, a diferencia del gobierno de Mallorca, que está en manos del PP, controla el PSOE. Los incidentes, como mínimo, dejaron un detenido. La Delegación del gobierno español asegura que la zona ya estaba llena, pero las imágenes contradicen la versión oficial. Aun así, los organizadores también lamentan que no se ofreciera un lugar más grande donde finalizar esta marcha contra el turismo masivo en Mallorca, que es la más numerosa de las tres que se han celebrado los últimos días. La versión oficial sobre esta supuesta sobreocupación de Ses Voltes también ha sido difundida por la televisión pública de las islas, IB3.

Reacciones políticas

Alfonso Rodríguez, del PSOE, es el delegado del gobierno español en las Baleares y, a medianoche, después de la viralización de las fuertes imágenes de las cargas policiales, con personas con la cabeza abierta, tal como ha podido confirmar ElNacional.cat, lanzó un mensaje en Twitter, ahora X, en el que aseguraba, en castellano, que "seguía con preocupación los hechos posteriores a la manifestación de hoy. Hay imágenes inaceptables. Pediré un informe exhaustivo de las actuaciones y las explicaciones necesarias, para que se asuman las responsabilidades, si las hay". Y acabó pidiendo una rápida recuperación de los heridos. Una de las funciones que tiene el delegado del gobierno español es la gestión de los cuerpos policiales estatales desplegados en las islas.

Las Joventuts Socialistes de les Illes Balears, las juventudes de la sucursal insular del PSOE, también hicieron un tuit, a pesar de que la policía española depende de su ministro, Marlaska, y, en Palma, concretamente, del delegado español Alfonso Rodríguez, militante de su partido. Las juventudes del PSM aseguran, en catalán, que "las cargas policiales desproporcionadas no pueden ser la respuesta a una movilización pacífica". "Defender el territorio y reclamar un modelo que ponga la vida en el centro es un derecho, no un problema. La protesta pacífica se protege, no se intimida", aseguraban para cerrar su tuit. El mensaje desencadenó una respuesta de las juventudes del PP, que les recordaron que la policía la controla el PSOE. Los partidos de izquierdas de Mallorca han lamentado la actuación policial. La jefa del Govern Balear, la popular Marga Prohens, en cambio, no ha dicho nada.