Muy recientemente, Elon Musk cambiaba el rumbo de los planes estratégicos de SpaceX cancelando los proyectos de las misiones espaciales a Marte en favor de la construcción de una base lunar durante los próximos 10 años. Ahora la NASA ha revelado en su evento "Ignition" un importante proyecto de futuro, mediante el cual la agencia espacial pretende construir una base en la Luna con unos recursos económicos "fuera de órbita". Destinarán, nada más ni nada menos, que 20.000 millones de dólares para el proyecto.
20.000 millones de razones
Jared Isaacman, administrador de la NASA, explicaba que los planes de futuro de la agencia espacial pasan por "establecer una presencia duradera" en la Luna para facilitar misiones espaciales programadas para las próximas décadas. Asimismo, Isaacman indicaba que "harán otras cosas para asegurar el liderato de Estados Unidos en el espacio".
La noticia ha impactado a medio mundo. No tanto por la gran inversión económica de 20.000 millones de dólares, que también; sino porque los recortes de la administración Trump han llegado a la NASA con despidos y misiones espaciales canceladas. Sin ir más lejos, la agencia se ha planteado la posibilidad de enviar la sonda Juno a la caótica y gélida superficie de Júpiter para ajustar su presupuesto.
En cuanto a la construcción de la base lunar, la NASA planea dividir sus misiones espaciales en tres fases: una primera fase para construcción, pruebas y aprendizaje, una segunda fase para establecer la infraestructura inicial y una tercera fase para lograr una presencia humana de larga duración en la Luna.
Los 20.000 millones de dólares destinados al proyecto permitirán a la agencia espacial construir instalaciones como hábitats optimizados, sistemas de energía nuclear, vehículos rover presurizados y una serie de máquinas de robótica en misiones no tripuladas para evitar riesgos de pérdidas humanas.
Actualmente, la NASA está inmersa en su misión Artemis II con la cual enviará a una tripulación conformada por cuatro miembros a la Luna. Su lanzamiento está previsto para el día 1 de abril de 2026 y el viaje tendrá una duración de 3 días. La tripulación volverá al planeta Tierra en 10 días, durante los cuales orbitarán el satélite para probar nuevos sistemas en condiciones reales y recopilar datos científicos del entorno lunar, además de evaluar su rendimiento cognitivo y psicológico durante la misión.
