Con el cierre de las nucleares programado desde el Gobierno de España como horizonte inmediato para todas las centrales nucleares del país, el Govern de la Generalitat ha ejecutado ya el primer pago del Fondo de transición nuclear correspondiente al ejercicio del 2023. Con estos Fondos, se quiere atenuar el impacto que el cierre previsto tendrá en el territorio en el cual se ubican las centrales. En Catalunya, a estas alturas, permanecen activas las centrales de Vandellòs II y Ascó I y II.

 

Ascó I, la primera a cerrar

De los tres reactores, Ascó I será el primero a cerrar (2030) y, después, lo harán Ascó II (2032) y, finalmente, Vandellòs II (2035). Con todo y con eso, las tareas de desmantelamiento se prolongarán, respectivamente, hasta el 2054, 2056 y 2059. Para atenuar el impacto de los cierres, el Departamento de Empresa y Trabajo ha distribuido 16.564.803,10 de euros entre 97 municipios. El dinero servirá para financiar proyectos de transición energética, promoción económica y generación de puestos de trabajo en las zonas afectadas por el cierre de las centrales nucleares. Se trata de un primer pago ya que el importe definitivo a repartir no se conocerá hasta que se comuniquen los ingresos relacionados con las actividades de producción, almacenaje y transformación de energía eléctrica de origen nuclear.

Desde los años 80

Las centrales nucleares de Ascó entraron en funcionamiento en 1984 y en 1986, mientras que la central de Vandellòs II lo hizo el año 1988. Aunque en España se contempla el desmantelamiento completo del parque de centrales nucleares, en países del entorno inmediato como Francia se plantea que la energía nuclear siga siendo parte del mix. De hecho, la UE considera este sistema de producción como sostenible.