En los últimos días se ha producido un auténtico terremoto entre las mayores compañías de IA del mundo. Hace unos días, Anthropic, la empresa creadora del modelo de inteligencia artificial Claude, se vio envuelta en un conflicto serio con el Pentágono de Estados Unidos por el uso de su IA en aplicaciones militares. El Pentágono quería que Anthropic permitiera el uso de Claude para “todos los usos legales” en operaciones militares, algo a lo que el CEO de Anthropic, Dario Amodei, se negó.

Esto generó la ruptura del contrato que el Departamento de Defensa de Estados Unidos tenía con Anthropic. Y el sustituto se encontró rápido, OpenAI asumió hace unos días el control de los sistemas de defensa militar del país. Eso sí, los responsables de ChatGPT aseguraron que su software no tendría autonomía para ejecutar ataques letales y que siempre habrá un supervisor humano autorizando cualquier acción armada. Pero Amodei ha calificado las declaraciones de su rival como “mentiras descaradas”.

Anthropic y OpenAI enfrentados más allá de la tecnología

El CEO de Anthropic ha criticado duramente la relación de OpenAI con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, calificando su acuerdo como un “teatro de seguridad”. Según Amodei, Anthropic siempre priorizó la ética, estableciendo límites claros para que su modelo Claude no se use en armas autónomas ni en vigilancia masiva de ciudadanos, algo que Defensa insistió en incluir, provocando finalmente la ruptura del acuerdo.

Aunque Sam Altman asegura que esas áreas quedan fuera de su acuerdo, Amodei desconfía y acusa a su homólogo de presentarse falsamente como pacificador y negociador. Amodei deja claro que no hay arrepentimiento por la decisión de Anthropic, y señala que la reacción pública y mediática valida su postura, considerando el acuerdo de OpenAI como sospechoso y viendo a Anthropic como “los héroes”.

La polémica refleja un momento de máxima tensión entre las dos compañías, con desconfianza permanente hacia los pasos de OpenAI y un refuerzo de la identidad ética de Anthropic frente a usos militares controvertidos de la inteligencia artificial. Lo que sí está claro es que los usuarios parecen haberse decidido por la versión de Anthropic. La app ya lidera las descargas en numerosos países y se rumorea que ChatGPT ha podido perder 3 millones de usuarios desde que se anunció su colaboración con el Pentágono.