Con los actuales precios de la luz, la instalación de sistemas de autoconsumo energético seduce cada vez a más hogares. Según se explica desde Samara, compañía especialista en este tipo de equipos, la instalación de un sistema de autoconsumo en una vivienda de tamaño medio puede costar entre 5.000 y 8.000 euros. Gracias al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, esa cantidad puede reducirse, vía subvenciones, en un 80%.

 

¿Qué bonificaciones existen?

La Unión Europea, a través de los fondos Next Generation, sugiere a los países miembros de la UE que la transición energética sea uno de los pilares de sus planes de recuperación tras la pandemia y, para garantizar que asía sea, transfiere fondos a los 27 estados miembros de la UE. En España, la gestión la realizan las Comunidades Autónomas, que bonifican hasta con 600 euros cada kWp de energía solar residencial instalado y con 490 euros cada kWh en baterías. Las ayudas se otorgan por orden de presentación hasta el agotamiento de los fondos y el presupuesto inicial destinado a esta iniciativa es de 660 millones de euros incluidos en el Fondo de Recuperación y Resiliencia del Gobierno. Se pueden presentar solicitudes durante todo 2023 y el Gobierno ha establecido ayudas adicionales para municipios de menos de 5.000 habitantes con cargo a las partidas reservadas para luchar contra la despoblación mediante el Real Decreto RD 477/2021 para municipios.

La segunda medida en vigor afecta al IBI, impuesto que se bonifica en muchos municipios hasta en un 50% si el propietario de la vivienda instala un sistema de autoconsumo. La duración y porcentaje de bonificación depende de cada consistorio, si bien la media suele rondar entre tres y cinco años. Grandes ciudades como Barcelona, Madrid y Valencia bonifican al 50% durante tres cursos.

Por último, el Decreto Ley RDL 19/2021 establece deducciones de IRPF de entre el 20 y el 60% para la realización de obras de mejora energética entre las que figure el autoconsumo. Esta conjunción de ayudas puede llegar a suponer un ahorro del 80% de la instalación, según Manel Pujol, cofundador de la compañía de autoconsumo Samara.

Se amortizan en menos de 7 años

El periodo de amortización de la inversión que conllevan las instalaciones solares fotovoltaicas se sitúa actualmente entre los 4 y 7 años, una cifra atractiva si tenemos en cuenta que los paneles solares cuentan con una vida útil de 25 años. Los expertos calculan que un sistema de este tipo puede generar ahorros anuales de hasta el 70%.