Cuando hace unos meses Meta planteó construir un nuevo centro de datos en Talavera de la Reina (Toledo) menudearon las voces que anunciaban desastres con el agua de boca en una zona, La Mancha, que no va sobrada de precipitaciones. La empresa matriz de Facebook, decidida a ejecutar la inversión, acabó recortando sus previsiones de consumo de agua en un 80% gracias a la incorporación al proyecto de un sistema de refrigeración de aire seco. En total, serán 750 millones de inversión y unos 250 empleos y todo podría estar en marcha en diez años. A Zuckerberg y sus colaboradores se les pasó por alto otro elemento que, bien vendido, podría haberles ahorrado tener que reducir tanto las previsiones de consumo hídríco: los centros de datos pueden tener usos alternativos que benefician en mucho a las poblaciones donde se instalan. Incluso, a veces, más que el empleo que generan.

 

El ejemplo inglés

De centros de datos, en España se calcula que hay unos 140 y en todo el mundo se cuentan por millares. Su consumo energético es alto, porque se trata de instalaciones que deben mantenerse a entre 18 y 23 grados y la energía que se utiliza para ello, además, se pierde en forma de calor residual. Ahora, en el Reino Unido han encontrado una manera para aprovecharla: utilizarla para calentar viviendas. ¿Lo hará Meta en Talavera? De momento, nadie ha dicho nada, pero en Londres ya hay quien trabaja en algo así.

Calor para 10.000 hogares

El proyecto lo ha activado el Departamento de Energía Británico, que ha reservado 36 millones de libras para desarrollar un sistema capaz de calentar hasta 10.000 hogares con el calor residual de los data center que acoge la ciudad. De desarrollarlo se encargará Old Oak and Park Royal Development Corporation, una empresa municipal encargada de desarrollar con viviendas, comercios e instalaciones fabriles en una antigua zona industrial que se llama, precisamente, Old Oak and Park Royal.

El sistema permitirá prestar cobertura en tres distritos residenciales y una zona industrial y comercial de la zona oeste de Londres. El plan es tender una red de tuberías y bombas de calor que producirá agua caliente que, después y mediante tuberías de acero, se llevará hasta los puntos de consumo. En sí, no es nada diferente de lo que está haciendo Hunosa en Langreo y Mieres con sus District Heating, pero con una diferencia: la fuente de calor en Londres son centros de datos y en Asturias, minas cerradas. ¿Podrían en un futuro los vecinos de Talavera de la Reina aprovechar el calor residual del data center que acogerá la ciudad?