Desde que los coches eléctricos salieron a la venta se han convertido en unos de los más buscados por los amantes de los automóviles, ya que son silenciosos, no contaminan y además son más sencillos y económicos en cuanto a su mantenimiento, sin embargo, una de las mayores barreras al momento de utilizar estos vehículos proviene de su sistema de carga, particularmente de su lentitud. Pero según expertos, esto será un tema que quedará en el pasado.
Los coches eléctricos son vehículos impulsados por uno o más motores eléctricos que emplean la energía almacenada en la batería, tan sólo necesitan un cable y un enchufe para cargarse. Con un coche eléctrico podrás moverte por la ciudad sin miedo a posibles multas por aparcamiento o circulación en episodios de contaminación y en períodos con restricciones.
Pero no todo es color de rosas, cabe destacar que actualmente y en el mejor de los casos, utilizando un cargador más rápido y un coche compatible, rellenar las baterías de estos autos puede llevar al menos unos 25 o 30 minutos para recorrer 400 kilómetros teóricos, por lo que se deben programar mejor los viajes que en un vehículo de combustión. Pero científicos estadounidenses tienen como objetivo afinar la carga de estos coches para lo que han desarrollado un nuevo sistema que permitirá alcanzar el 90% de carga en tan solo 10 minutos sin dañar la batería.
Nuevo sistema de carga rápida en vehículos electrónicos
El medio digital El Español explica en su portal web que el equipo de investigadores ha empleado una serie de sistemas de aprendizaje automático (machine learning) para tratar de descubrir cómo envejecen y desgastan las baterías cuando se cargan rápidamente. El entrenamiento del algoritmo ha consistido en el análisis de entre 20.000 y 30.000 puntos de datos que indicaban cómo se estaba cargando la batería y si estaba degradándose al mismo tiempo.
Al aplicar esta información sobre la condición física y química de muchas baterías de iones de litio durante los ciclos de carga y descarga, los científicos lograron predecir la vida útil y las formas en que los diferentes diseños de cargas rápidas eventualmente fallarían. Después, emplearon estos datos para identificar y optimizar nuevos protocolos que luego aplicaron y probaron en baterías reales.
El propósito del grupo es llegar más allá. En los próximos 5 años investigarán sobre nuevas técnicas para alcanzar una tasa de recarga de 32 kilómetros por minuto. El doble de lo que se consigue actualmente con, por ejemplo, un Tesla Model 3 y un cargador de los más rápidos disponibles, reseña el mismo medio de información.
