USTEC se reúne con Educació para reclamar la reapertura “inmediata” de las negociaciones

USTEC, el sindicato mayoritario en la educación en Catalunya, asistirá finalmente a la reunión de la mesa sectorial de este viernes en el Departament d'Educació. Durante estos días había la incógnita: no fueron cuando los convocaron recientemente, después del revés de los docentes en una consulta al acuerdo firmado con el Govern. La portavoz del sindicato, Iolanda Segura, afirmó en El Nacional que no irían a "comentar la jugada", y que solo lo harían para continuar negociando mejoras laborales y más recursos para la educación. Este viernes irán para trasladar al equipo de la consellera Esther Niubó que es necesario "reabrir la negociación" de manera inmediata para dar una respuesta "efectiva" al malestar educativo. Por otro lado, la CGT —que hizo campaña contra el preacuerdo— ha anunciado que no asiste a la reunión de este viernes.

Desde el sindicato mayoritario mantienen que el conflicto "continúa abierto" y por eso exigen a la conselleria que explique de manera concreta qué medidas piensa adoptar para abordar las reivindicaciones pendientes. "Estamos en la mesa para exigir una negociación real, con documentos, concreciones y garantías", ha asegurado la portavoz. El sindicato ha alertado de que si no hay avances reales en cuanto a las cuestiones pactadas, las movilizaciones y las huelgas pueden volver durante el primer trimestre del próximo curso. Segura ha afirmado que el profesorado está cansado de promesas y necesita compromisos efectivos que permitan mejorar sus condiciones laborales y la calidad del sistema.

Entre las demandas prioritarias de cara a este nuevo impulso, USTEC sitúa todavía mejoras como avanzar en la reducción de ratios, el incremento de plantillas, el despliegue efectivo de la escuela inclusiva, la climatización de los centros educativos y la defensa del catalán. Además, el sindicato ha insistido en la necesidad de resolver cuestiones que afectan al día a día de los centros y del profesorado, como los retrasos en los pagos, la situación de las docentes “desplazadas”, el reconocimiento de las tutorías, las condiciones del personal mayor de cincuenta y cinco años, las adjudicaciones de verano o la organización horaria de los institutos escuela.

Segura ha aseverado que continuarán defendiendo las reivindicaciones del profesorado "en las calles, en las mesas de negociación y en los centros educativos". Ha añadido que la responsabilidad de reconducir el conflicto es del Departament y ha insistido en que hace falta una nueva negociación "real, con compromisos concretos y calendarios de aplicación".

Este viernes también acaba el curso escolar. La comunidad educativa cierra un año marcado por la conflictividad laboral en el sector, con más de una veintena de jornadas de huelga y movilizaciones convocadas para reclamar mejoras en las condiciones de trabajo del profesorado. Las protestas, especialmente intensas durante el mes de mayo, han combinado convocatorias de carácter general con otras de ámbito territorial. Los sindicatos han justificado las movilizaciones por la necesidad de reforzar los centros ante el aumento de las necesidades educativas en las aulas y para afrontar los retos de nivel que señalan indicadores internacionales como el informe PISA.

El curso se cierra después de un acuerdo de mejora educativa suscrito por el Govern y una parte de la representación sindical —firmado solo con Professors de Secundària, CC. OO. y la UGT, porque USTEC se ha apartado por el rechazo al acuerdo expresado en una consulta por el colectivo—, pero sin un consenso completo dentro del colectivo docente, una parte importante del cual lo rechazó en una consulta. La CGT, el otro actor de la mesa sectorial, rechazó adherirse. Participaron en la consulta 60.686 docentes, el 61% de un censo total de unos 99.300. De los cuales 39.502 maestros y profesores han rechazado el texto firmado el pasado viernes, y solo 21.184 lo han avalado.

Con las vacaciones a la vista, queda abierta la incógnita de si el curso 2026-2027 comenzará con normalidad o si se mantendrá el clima de tensión entre la administración y una parte del profesorado. La realidad es que el conflicto en la educación acaba con una incógnita: "¿Y ahora qué?". Ahora, USTEC se lame las heridas después del revés que supuso el rechazo de los docentes en la consulta al acuerdo que cerraron con Educació y ya se prepara para el próximo empuje. Segura adelantó a El Nacional que el objetivo en estos momentos es volver al diálogo con sus bases y pisar los centros educativos para resituar prioridades y establecer un "nuevo plan de lucha" con objetivos claros de cara al próximo curso. USTEC sostiene que mantiene la fuerza y el apoyo del colectivo docente para continuar capitaneando el movimiento laboral y se compromete a "recuperar la confianza" de los representados que la hayan perdido.

Educació se centra en desplegar el acuerdo y abrir "nuevos canales" con toda la comunidad educativa

La consellera Niubó ha enviado este jueves una carta a las familias en la que reconoce que el curso "no ha sido fácil". En la misiva, destaca el acuerdo alcanzado con una parte de los sindicatos educativos y defiende que los meses de negociación con representantes del profesorado, equipos directivos, entidades pedagógicas y asociaciones de familias han permitido pactar medidas orientadas a la mejora del sistema educativo. Niubó también expresa la voluntad de mantener abiertos espacios de diálogo con la comunidad educativa y las familias para abordar los retos del sistema. Según señala, el objetivo es favorecer un marco de debate que permita compartir diagnósticos y propuestas de mejora.

La consellera ya había defendido este miércoles en el Parlament la necesidad de impulsar un nuevo espacio de participación, complementario a los canales de negociación sindicales, para recoger las inquietudes de diferentes actores de la comunidad educativa y promover un debate "público, amplio y constructivo" sobre la educación. Antes de la consulta sindical sobre el preacuerdo, Niubó había advertido que un eventual rechazo al preacuerdo supondría abocar la educación a un escenario de "caos". Finalmente, el texto recibió el apoyo de Professors de Secundària, CC. OO. y la UGT, por lo que el Departament mantiene la voluntad de desplegar su contenido. Por su parte, la consellera ha descartado reabrir la negociación, da por cerrada la carpeta y ha defendido que ahora toca aplicar los compromisos adquiridos. 

El acuerdo alcanzado después de varias jornadas de negociación contempla un incremento retributivo progresivo durante cuatro años de cerca de 388 euros mensuales para los maestros de primaria y de 389 para los profesores de secundaria. A esta cantidad habrá que sumarle las eventuales subidas salariales que apruebe la administración general del Estado para el conjunto de los funcionarios, hecho que podría traducirse en un aumento acumulado de unos 600 euros brutos mensuales a finales de 2029. El documento también prevé incorporar 6.400 profesionales a la plantilla docente, para reforzar la atención a la diversidad, y desplegar las medidas vinculadas a la escuela inclusiva. Entre los compromisos adquiridos hay, además, la recuperación de los complementos de antigüedad suprimidos durante los años de la crisis y la convocatoria de unas 5.000 plazas de catedrático en la enseñanza secundaria. El Departament d’Educació ya ha iniciado los trabajos para aplicar las medidas acordadas. Aun así, continúa abierta la incógnita sobre si la conflictividad laboral se mantendrá el próximo curso. La portavoz de USTEC, Iolanda Segura, sostiene que la respuesta dependerá de lo que decida el conjunto del profesorado durante los meses de verano.