El próximo martes, 8 de septiembre, más de 1,6 millones de niños y adolescentes y unos 85.000 docentes de toda Catalunya darán el pistoletazo de salida al curso escolar 2026-2027. El curso pasado estuvo marcado por las huelgas masivas de docentes para reclamar mejoras laborales y más recursos para un sistema educativo "en crisis" ante los malos resultados en las pruebas internacionales, la bajada generalizada de nivel y el reto de la creciente complejidad social en las aulas. Todo ello cristalizó en unos acuerdos entre los sindicatos de maestros y profesores con el Departament d'Educació en marzo y en mayo que traen desde el curso que ahora se inicia un conjunto de novedades.
Este año, se refuerzan las llamadas aulas de acogida que dan apoyo educativo intensivo a los alumnos recién llegados que en muchas ocasiones ni hablan ni entienden nuestra lengua. Serán un total de 2.141 para este curso, unas 500 más que el año pasado. Además, tal como se pactó con los sindicatos, las aulas de acogida tendrán como máximo 18 alumnos por docente. Esta medida va acompañada de un incremento de la plantilla de maestros y profesores: en este curso habrá unos 1.103 docentes más, aparte de 531 dotaciones de personal de atención educativa (PAE) y 196 de personal de administración y servicios (PAS). En el marco de los acuerdos de finales del curso pasado, los docentes encontrarán este año en sus nóminas unos 700 euros anuales más, que se suman a los 800 euros que ya cobraron en mayo por el incremento del complemento específico.
Los maestros también disfrutarán de un pago para compensar las pernoctaciones de los docentes durante las colonias y viajes escolares, de 50 € por noche, una medida que el colectivo considera insuficiente, y por ello se mantiene la negativa de un gran número de centros de hacer salidas y colonias este curso. Este año también se empezará a tramitar la Ley de autoridad pública, para reconocer la condición de autoridad pública del profesorado, centros e inspección, una medida para que se refuerce la autoridad del profesorado ante alumnos y familias conflictivas. También se incorporarán al sistema unos 28 psicólogos que ofrecerán apoyo a los docentes para prevenir situaciones de desgaste, a la vez que el personal disfrutará de protocolos de desconexión digital para que se respete su descanso fuera de las horas de trabajo.
Como novedad también de este curso, se incorporarán diversas medidas de apoyo a los centros educativos. Por un lado, se pone en marcha el plan piloto para introducir la figura del gestor o administrador de centro. Se trata de una figura que, en el marco de la voluntad de liberar de carga burocrática, dará apoyo a las direcciones para asumir funciones de gestión económica, presupuestaria y de contratación. Los directores y directoras noveles también tendrán el apoyo de Inspección y de otros compañeros más experimentos. Además de este gestor, una parte de los centros educativos contará a partir de este septiembre con profesionales sanitarios para dar apoyo al alumnado que requiera cuidados de salud. Estos cubrirán el 50% de los centros catalanes este curso, y en el 2027-2028 la totalidad.
Más regulación al uso de la IA
Otro aspecto nuevo es que se ha creado un documento actualizado de orientación para el uso de la inteligencia artificial en los centros educativos, en un momento en el que esta es una de las principales preocupaciones pedagógicas en los centros, dado el elevado número de alumnos que usan fraudulentamente estas herramientas en detrimento de su aprendizaje. A partir de ahora, el alumnado menor de catorce años no debería usar las herramientas de IA de propósito general de forma autónoma. Mientras que en el caso de los más mayores, será necesaria autorización explícita. En este caso, deberán hacer constar que se ha empleado y los docentes deberán verificar la autoría evaluando la comprensión profunda y la capacidad de razonamiento del estudiante. "En todas las situaciones, hay que verificar las aportaciones de la IA: revisarlas, contrastarlas y reformularlas con criterio personal", apuntan las directrices del Govern. Ante el reto que supone, el Departament d'Educació instará a crear un grupo de trabajo en cada centro para que haga propuestas de incorporación de la IA. También se formará a los docentes en este ámbito.
En la línea de las mejoras pedagógicas, este año los protocolos de detección de necesidades educativas de aprendizaje se amplía y se aplicará también a 5º de primaria. De esta forma, se pasará de los 23.000 alumnos evaluados el pasado curso a los más de 36.000. También se reforzará la red de competencia lectora, de manera que habrá unos 671 centros —136 más que el año pasado—, y 105 docentes de apoyo para trabajar el vocabulario y la fluidez lectora en la etapa obligatoria y especialmente en Primaria. Esta medida para consolidar la lectura tendrá una dotación de seis millones de euros.
Este año habrá cuatro nuevos centros, tres ampliaciones y reformas
Finalmente, habrá un refuerzo de la infraestructura. El curso se iniciará con siete nuevos centros: cuatro nuevos, que son el Institut Vallcarca (Barcelona), Escola Paco Candel (L'Hospitalet de Llobregat), Escola Les Filadores (Sentmenat) y Escola l'Estel (Castellnou de Seana); y tres ampliaciones: que son el Institut Montserrat Colomer (Sant Esteve Sesrovires), IE Pere Lliscart (L'Hospitalet de Llobregat) y IE de Caldes (Caldes de Montbui). También se han invertido 15 millones en actuaciones de reforma, 20 para la instalación de ventiladores fijos en casi 400 centros y unos 100 millones en instalación de sistemas de climatización de frío y calor. Esta es una demanda habitual de la comunidad educativa, que denuncia el calor que se pasa los últimos meses del curso, especialmente en los centros con edificios más viejos. En suma, serán unos 257 millones de euros en el gasto para mejorar los edificios.
