El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha rechazado paralizar la eutanasia de Noelia, la joven de Barcelona de veinticinco años afectada por paraplejia que mantiene desde hace más de un año y medio una batalla legal con su padre y Abogados Cristianos para conseguir la muerte digna. El padre, representado legalmente por el grupo ultra, agotó todas las vías legales en España para detener la eutanasia y el caso ha llegado a la Corte de Estrasburgo, que ha desestimado este marzo la petición de medidas cautelares para suspender la muerte asistida. Por ahora, la eutanasia de Noelia cuenta con el aval médico y del comité de garantías de la Generalitat, así como del Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional. Sin embargo, Abogados Cristianos señala que la decisión del TEDH no entra en el fondo y avisa que continuará con la batalla para evitarlo mientras no haya una sentencia.
Este febrero, el Tribunal Constitucional español tumbó el último intento de Abogados Cristianos para impedir la eutanasia de Noelia en las vías legales internas del Estado. La Sala Segunda del TC, reunida en sesión extraordinaria y por unanimidad de todos sus componentes, desestimó “por manifiesta inexistencia de violación de un derecho fundamental tutelable de amparo” el recurso interpuesto por el padre y la entidad ultra. Antes, el Supremo desestimó a finales de enero un recurso de la entidad ultra contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) que avaló la eutanasia de Noelia.
El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) avaló la eutanasia de Noelia en septiembre de 2025, después de un año bloqueada judicialmente. Sin embargo, el tribunal también reconoció el derecho de su padre a presentar recursos de oposición. Y eso es lo que hizo el progenitor con el apoyo de Abogados Cristianos, al remitir el caso al Supremo. No obstante, el alto tribunal español avaló la labor de las instancias inferiores con el fondo del caso. En un auto, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TS señaló que ya se ha demostrado en el juzgado de primera instancia y en el TSJC que el aval a la eutanasia de Noelia por parte del pleno de la Comisión de Garantía y Evaluación de la Generalitat es válido y que el padre no ha podido "desvirtuar la concurrencia de todos los elementos necesarios" para permitirle la muerte digna. Abogados Cristianos acusa a la comisión de garantías y al exconseller de Salut Josep Maria Argimon de prevaricación por supuestas maniobras para facilitar la eutanasia de Noelia.
Hospitalizada con graves secuelas después de un intento de suicidio
Noelia, nacida en el año 2000, ha intentado suicidarse varias veces desde la adolescencia con la sobreingesta de medicamentos, así como con conductas autolesivas. En octubre de 2022 se lanzó de un quinto piso, lo que le dejó graves secuelas, le provocó pérdida de autonomía y la obliga a moverse con silla de ruedas. A raíz de aquel intento, ingresó en el hospital Joan XXIII de Tarragona y a partir de febrero de 2023 en la Clínica Guttmann para una pauta de regeneración intensiva para neurorehabilitarla psiquiátricamente. La chica, entre otros, tenía diversos antecedentes patológicos como trastorno límite de la personalidad obsesivo-compulsiva con ideación suicida e ideas paranoides. En el informe de alta de junio de 2023 se concretaba que la chica necesitaba ayuda “de forma muy puntual”, estaba médicamente estable y tenía el dolor controlado. La chica alega que tiene doble incontinencia, muchas dificultades para vivir y no puede caminar porque ha perdido fuerza y no tiene sensibilidad por debajo de las rodillas. De la Clínica Guttmann, donde ya expresaba deseos de eutanasia, pasó al hospital Sant Camil de Sant Pere de Ribes (Garraf), donde aún continúa ingresada. En enero de 2024 se le reconoció un grado de discapacidad del 74%.
El padre de Noelia alegó en su recurso que su hija había experimentado una cierta mejora de su situación clínica y que, por ello, no cumplía los requisitos de la ley de eutanasia de 2021. Asimismo, aseveraba que Noelia sufre trastornos mentales que pueden nublarle el juicio, por lo cual rechaza que esté en plenas facultades para hacer el ejercicio de voluntad que requiere la eutanasia. A pesar de reconocer que su hija sufre una patología grave, sostiene que no es incurable, crónica e incapacitante. En agosto de 2024 el juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 12 de Barcelona suspendió la eutanasia como medida cautelar, si bien posteriormente dio vía libre al considerar que el vínculo familiar no es motivo suficiente para legitimar el socavamiento de un derecho fundamental de su hija mayor de edad y con plenas facultades cognitivas. Además, hizo constar —y recoge el auto del TS— que nunca tuvieron una buena relación y que se le quitó la custodia de la chica cuando era menor de edad y esta estuvo institucionalizada.
