Los arcenes de las carreteras del Berguedà se han ido llenando de vehículos este lunes por la mañana de personas que han aprovechado el puente de Todos los Santos para ir a buscar setas. Con todo, la mayoría de 'boletaires' aparecían con las cestas medio vacías después de un buen rato rastreando el terreno. "El bosque está muy seco y sólo hemos encontrado cuatro 'llenegues' y cuatro 'fredolics'", apuntaba Maria Cívico, vecina de Barcelona. La mala temporada buscadora de setas también se ha notado en el Mercat del bolet de Cal Rosal. Uno de los paradistas y experto buscador de setas, Pere Muxí, ha explicado que "octubre ha sido muy bueno, pero hemos perdido el septiembre y seguramente también perderemos el noviembre".

Con motivo del puente de Todos los Santos, muchas personas han decidido aprovechar este lunes para ir a buscar setas en los bosques catalanes. El otoño es la estación del año por excelencia para encontrar setas, pero este año la situación se ha visto alterada por la falta de lluvias y la sequía que hubo durante los meses de verano. Así pues, muchas de las personas que este lunes se han acercado hasta el Berguedà –una de las comarcas más concurridas para la recolección de setas- se han marchado con las cestas medio vacías.

"Muy removido"

Cívico, vecina de Barcelona, ha aprovechado la víspera de Todos los Santos para ir a buscar setas con su marido. A las 9 en punto ya estaban en el bosque pero más de una hora más tarde todavía no habían encontrado ninguno. "Hemos hecho varias vueltas y el terreno está muy seco", ha explicado Cívico, quién también ha lamentado la masificación de los bosques: "Nos encontramos veinte personas en torno a una seta esperando que salga y se agotan enseguida". Dos parejas venidas desde Terrassa también se han encontrado con la misma situación. Conchi Martínez ha relatado que "tendremos que venir más adelante porque el bosque está muy seco y todavía tiene que llover más".

Algunos de los 'boletaires' también se han encontrado con que el bosque estaba "muy removido" y es que los fines de semana es cuando se concentra la mayor parte de personas en el bosque. "Después del fin de semana tan largo, ya está todo buscado y cogido", ha relatado Maria Dolores Alarcón, que este lunes ha decidido ir a la zona de Castellar del Riu a buscar setas con un grupo de amigos de Barcelona. "Hemos visto muy poca cosa", ha dicho. También ha lamentado que "cada vez hay más gente y coches en el bosque y, por lo tanto, tienes que venir muy temprano para poder aparcar". También lo cree Josep Maria Roses, de Rubí, que este lunes no ha encontrado casi ninguna seta, mientras que el sábado pudieron llenar la cesta.

De tres meses, a uno

Los expertos buscadores de setas también constatan la mala temporada que se está viviendo este año en la recolección de setas. Uno de ellos es Pere Muxí, que tiene un puesto de setas en el Mercat del bolet de Cal Rosal, el único que está abierto todos los días de la semana mientras dura la campaña de setas. Según Muxí, en el Berguedà "octubre ha sido espectacular pero se dio por perdido septiembre y seguramente también tendremos que dar por perdido noviembre".

"Una temporada de tres meses se ha reducido a un mes y eso es un problema", ha lamentado Muxí. El recolector ha explicado que "hace diez días que no llueve y las temperaturas son altas, mientras que la seta necesita humedad y temperaturas relativamente bajas. Por lo tanto, la producción de setas se ha cortado en seco por la meteorología".