El Govern ya ha dictado los servicios mínimos para la huelga de los maquinistas de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) prevista para este martes 24 y miércoles 25 de febrero y para los días 2, 3 y 4 de marzo, coincidiendo con el Mobile World Congress. El Departament d'Empresa i Treball ha ordenado un mínimo del 50% del servicio en hora punta —de las 6:00 a las 9:00 h y de las 16:00 a las 18:00 h—. El resto del día, la oferta de trenes será de uno por cada cuatro que pasarían en una jornada normal. Por el contrario, durante el Mobile, los servicios mínimos de la huelga serán de al menos el 66% de lo normal en hora punta, y el resto del día deberá circular uno de cada tres.
El sindicato de maquinistas Semaf —minoritario en FGC con un 13% de los delegados en el comité de empresa, frente a una mayoría de UGT y de CC. OO.— ha convocado cinco jornadas de paro para exigir una mejora de la seguridad en la red ferroviaria catalana y forzar que se cumplan una docena de reivindicaciones. La dirección del operador ferroviario ha expresado su “sorpresa” por una convocatoria que ve “artificiosa” y ha defendido que su sistema de gestión garantiza la seguridad de los trenes, que “prevalece por encima de cualquier otro criterio”.
Mientras que desde Semaf aseguran que las conversaciones y negociaciones con la empresa están en marcha, Ferrocarrils ha subrayado que actualmente no hay ningún proceso de negociación abierto con el comité. Sin embargo, FGC ha afirmado que mantiene la voluntad de evitar el conflicto laboral y que ha participado en el proceso de mediación impulsado por el Departament d’Empresa i Treball. En este marco, la empresa dice que se ofreció a tratar los puntos de la convocatoria en un comité extraordinario de seguridad en la circulación previsto para el 25 de febrero, pero la negociación acabó en desacuerdo.
La crisis ferroviaria después del accidente de Gelida hace aumentar los usuarios de FGC
La noche del 20 de enero, el accidente mortal de un convoy de la R4 en Gelida desencadenó una crisis sin precedentes en el sistema ferroviario catalán. Desde entonces, la red de Rodalies y Regionals en Catalunya acumula incidencias, retrasos y averías que han reabierto el debate sobre el estado de las infraestructuras y la gestión de un servicio que, un mes después, todavía no se ha normalizado. Renfe está prestando el 80% de la oferta ferroviaria habitual y la demanda de pasajeros sigue un 25% por debajo. La red presenta cerca de 200 puntos con limitación de velocidad por motivos de seguridad mientras se llevan a cabo trabajos para adecuarla. Durante este tiempo, el servicio de FGC no se ha visto afectado, más allá de un incremento de los usuarios expulsados de Rodalies por el desbarajuste.
En concreto, desde el día siguiente al accidente del martes por la tarde y hasta el domingo siguiente, las validaciones crecieron un 4,2% respecto a los mismos días de la semana previa. Las 58.000 validaciones más de lo habitual, sobre todo en la línea que une la capital catalana con el Vallès, que es la que más ha notado el impacto de la crisis, con un 5% más de viajeros en este período (48.000 validaciones más). Por el contrario, los pasajeros de la línea Baix Llobregat-Anoia han crecido más moderadamente, un 2,5% (10.000 validaciones más). Según los datos de FGC facilitados a la ACN, es en los fines de semana cuando se ha notado más el aumento de usuarios.
