La normalidad en la red ferroviaria será un camino duro de recorrer y requerirá la revisión de cientos de puntos del sistema. Así se desprende de datos que Adif ha dado este miércoles: la compañía ha detectado hasta ahora 648 puntos que hay que revisar en toda la red de Rodalies de Catalunya. Se trata de trincheras, taludes, túneles, puentes, plataforma, vía y otras estructuras. Esta situación ha sido abordada en una reunión entre el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, y la consellera de Territori, Sílvia Paneque esta tarde. La compañía ha puesto 400 técnicos a hacer las revisiones que ponen el foco en las líneas con tramos próximos a la costa y que discurren por zonas con más presencia de trincheras o taludes, informa la agencia ACN.

Medio millar de inspecciones ya hechas

Hasta este miércoles se ha concluido medio millar de inspecciones técnicas detalladas, de las cuales más del 60% tienen un informe técnico. Para estos reconocimientos se destinan más de 50 técnicos, que se suman al operativo desplegado. Estos técnicos hacen inspecciones visuales a pie de campo o recorridos en tren. Además, las dos administraciones subrayan que se está reforzando un programa de vigilancia continua que permite comunicar de manera inmediata la existencia de riesgos potenciales y adoptar las medidas técnicas necesarias de prevención

Estas inspecciones se han ido actualizando y adaptando en cada momento a las necesidades de ejecución de actuaciones de emergencia, detectando más puntos en los que se requieren obras. Hoy día se actúa en 31 puntos de la red que consisten fundamentalmente en la protección de trincheras y taludes así como operaciones de acondicionamiento de vía. Además, en estos reconocimientos se identifican los puntos en los que sea necesario reducir la velocidad y suprimir aquellas limitaciones temporales de velocidad en los que las condiciones de la infraestructura lo permiten. Para que el servicio ferroviario se preste en estas líneas, Adif emite un certificado de operatividad que ha de ser ratificado por la Dirección General de Seguridad en la Circulación.

La situación de la red de Cercanías ha provocado una crisis sin precedentes en la movilidad del país y también una tormenta política. La debilidad de la infraestructura, que sufre la falta de mantenimiento e inversiones de años, está generando múltiples inconvenientes a la ciudadanía. La crisis ha causado también una movilización ciudadana que este sábado se visualizará a través de dos protestas, una de las cuales en clave independentista.