El Ayuntamiento de Mataró ha presentado este viernes la propuesta urbanística que permitirá reconstruir en su emplazamiento original la fábrica de Can Fàbregas i de Caralt, un conjunto industrial del siglo XIX desmontado pieza a pieza el año 2009 para facilitar la implantación de un gran centro comercial de El Corte Inglés. La operación fue posteriormente anulada por los tribunales, que ordenaron que el edificio fuera restituido al lugar donde se levantaba originalmente.

El alcalde, David Bote, del PSC, ha explicado que el consistorio actúa por “cumplimiento estricto” del auto judicial. “Somos gente de orden y queremos cumplir siempre las sentencias. El juez es muy claro: la instrucción es iniciar el proceso de reconstrucción de la nave”, ha afirmado. Bote ha añadido que el nuevo planeamiento permite “acompañar el desarrollo del sector con la obligación de reconstruir la fábrica”, dejando claro que la prioridad es ejecutar el mandato judicial que exigía la reconstrucción “inmediata” del bien catalogado.

El estado de las piezas y la viabilidad técnica

Uno de los puntos clave del nuevo planeamiento es el estudio preliminar sobre el estado de las piezas desmontadas, trasladadas hace más de quince años a un solar de Valldeix. Los informes técnicos han analizado si su deterioro, después de años a la intemperie y con episodios de robos, podría impedir su reutilización.

Según la primera evaluación municipal, que habrá que ratificar con un informe técnico en marzo, el estado de conservación es bastante adecuado para permitir la reconstrucción fiel del edificio. Parece que ni el paso del tiempo ni el material sustraído impiden volver a levantar la nave, los cuerpos anexos y la chimenea tal como eran. El volumen de piezas desaparecidas o dañadas no sería suficiente para frustrar la reconstrucción, que se podrá ejecutar con criterios de restitución patrimonial.

Este análisis se suma a los trabajos geotécnicos previos realizados en el solar original, donde se estudiaron los cimientos y las condiciones del terreno para garantizar la viabilidad del montaje. Ahora hay que redactar el proyecto ejecutivo de la obra, previsto para estar finalizado antes de acabar el año, con la previsión de que los trabajos de reconstrucción comiencen a principios de 2027.

Compatibilidad con el proyecto comercial

El nuevo planeamiento también resuelve la gran cuestión de cómo encajar la reconstrucción de la fábrica con el proyecto comercial previsto: el documento urbanístico permite que El Corte Inglés disponga de la superficie comercial originalmente prevista.

Según el alcalde, la clave de la propuesta es una “reordenación del suelo que nos permite obtener todos los metros necesarios para reconstruir la nave, cumpliendo con el auto del juez”. Esta operación “preserva la naturaleza de interés público de que en este solar haya más de 26.000 metros cuadrados de techo terciario y un gran aparcamiento”, tal como preveía el concurso público que dio lugar a la adjudicación del solar a El Corte Inglés. “Reservamos el aprovechamiento previsto en las condiciones del contrato”, ha subrayado Bote.

La planificación reduce el espacio destinado a viales —en la calle y en el pasaje Torrijos— y destina esta superficie al sector del solar colindante con la calle Biada, creando un nuevo espacio de “uso público” donde se ubicará la nave reconstruida y una zona verde a su alrededor. El techo comercial se redibuja en forma de U para encajar mejor la fábrica. Esta reordenación permite mantener los 26.576 m² de techo edificable privado destinados a usos comerciales y terciarios, tal como estaba previsto en el proyecto inicial que fue anulado por un juzgado. Se mantiene, también, la creación de un gran aparcamiento en el subsuelo. 

Planeamiento del solar de Can Fàbregas, en Mataró

Diferencias con el planeamiento anterior

  • Aumento del espacio verde: de 862 m² (9%) a 1.390 m² (15%).
  • Nuevos equipamientos comunitarios (Can Fàbregas): 505 m² (5%), inexistentes en 2011.
  • Menos superficie viaria: de 1.555 m² (16%) a 522 m² (5%).
  • Se mantiene la superficie total del solar, las dotaciones privadas (75%) y el techo edificable (26.576 m²).
     

Un conflicto urbanístico de más de veinte años

El caso de Can Fàbregas es uno de los episodios urbanísticos más controvertidos de la historia reciente de Mataró. La modificación del planeamiento aprobada a mediados de los años 2000 para albergar un gran centro comercial comportó la descatalogación y el desmontaje de la fábrica, hasta entonces protegida, para hacer sitio en su solar a la creación de un Corte Inglés.

Las sentencias del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya anularon el planeamiento y calificaron de inadmisible el traslado del conjunto industrial protegido, mientras que el Tribunal Supremo no admitió a trámite el recurso municipal. Posteriormente, a instancias de la plataforma Salvem Can Fàbregas, se instó la ejecución forzosa de la sentencia que obliga a reconstruir la fábrica en su lugar original. Varios autos han especificado que el Ayuntamiento lo tiene que hacer “de inmediato”.

Desmontaje de Can Fàbregas, en Mataró, el año 2009. Foto: R.Gallofré

 

El frente judicial con El Corte Inglés

En paralelo al nuevo planeamiento, el conflicto judicial entre el Ayuntamiento y El Corte Inglés continúa abierto. La compañía mantiene una demanda contra la empresa municipal PUMSA y el Ayuntamiento por 24 millones de euros por daños derivados de la frustrada implantación del centro comercial. El procedimiento se tramita en un juzgado, mientras que otro magistrado ordenó la reconstrucción del conjunto patrimonial.

Bote ha admitido que el contencioso con El Corte Inglés puede alargarse durante años, pero ha insistido en que el nuevo planeamiento refuerza la posición municipal: “Garantiza los derechos del concurso público y nos permite cumplir la sentencia sin menoscabar los objetivos del contrato”. El alcalde ha confirmado que, de momento, no ha habido nuevas conversaciones con la compañía, pero que “la aprobación de la propuesta urbanística nos permitirá hablar con ellos y captar su opinión”.

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