Cammarata fue noticia el año 2019 por su atrevida oferta con la intención de pescar nuevos residentes. Poco o mucho, todo el mundo ha oído hablar de las casas italianas a un euro con la intención de repoblar la zona. El caso, sin embargo, es que Cammarata apostó fuerte y prometió solo una tarifa simbólica para aquellos que decidieran empezar una nueva vida en el municipio.

Y entonces, vino el coronavirus. Una pandemia que ha cambiado nuestra manera de relacionarnos, de cómo vivimos y de las cosas que queremos o necesitamos. Y también ha provocado un problema bastante importante en Cammarata. Muchísima gente solicitó este plan con la intención de cambiar de lugar de residencia. Con la llegada del coronavirus quedó todo un poco parado.

"Gracias a la publicidad, tuvimos muchas solicitudes", decía Giuseppe Mangiapane, alcalde de Cammarata, que asumió el cargo en octubre del año pasado a la CNN. "Cammarata es una ciudad impresionante, es como la terraza panorámica del interior de Sicilia". Y precisamente eso atrajo tantas personas que hicieron la solicitud con el objetivo de poder contemplar estas vistas diariamente a través de sus ventanas.

El impacto de la pandemia

Ahora bien, la pandemia bloqueó el proyecto y las ilusiones. Con la llegada del coronavirus, también en la región italiana, la generación más joven del municipio empezó a volver a casa, según resalta la cadena norteamericana. Mucha de la gente que vivía en la ciudad decidió volver a Cammarata. Una ciudad que había estado en descenso desde hacía muchas décadas porque los jóvenes se marchaban a estudiar y ya no volvían.

Ornella Ancona, de 28 años, había decidido estudiar y viajar. Hacía unos cinco años que vivía en el Reino Unido, pero el coronavirus hizo que decidiera volver, como mínimo, por un tiempo. "Cammarata representa mi hogar, mis raíces y también un lugar con unas tradiciones que no han cambiado", explicaba en la CNN.

patio interior italia unsplash

Patio interior de una casa en Italia / Unsplash

Ancona es uno de los 15 millennials de Cammarata que han puesto en marcha una nueva asociación cultural: StreetTo. El objetivo es dar una nueva vida en el centro histórico de la ciudad, con callejones estrechos y subidas importantes que habían quedado semi abandonados porque la gente se ha trasladado a zonas más modernas de la ciudad.

La intención de reactivar el centro histórico pasa por el esquema de casas gratuitas que se puso en marcha el año 2019. El plan, sin embargo, funciona un poco diferente. Los voluntarios de la asociación harán pequeñas entrevistas a los posibles 'compradores' para ver qué es lo que están buscando, planes para construir un nuevo hogar y los explicarán más cosas sobre la ciudad y Sicilia.

Casas con encanto (pero a reformar)

La intención, según detallan, no es crear una ciudad de casas de vacaciones bonitas pero deshabitadas, sino construir una comunidad completamente nueva. De esta manera, los voluntarios ofrecerán consejos para que los 'compradores' puedan empezar una nueva vida en la zona y explicarles qué tipo de negocio funcionaría.

A pesar de todo, las casas necesitan reformas. La mayoría en torno a 60.000 o 80.000 euros. Ahora bien, desde el grupo de voluntarios aseguran que están buscando también casas que estén en un mejor estado, aunque estas ya no serían 'gratis'. Una casa de unos 5.000 euros, resalta la CNN, podría renovarse por 24.000 euros.

 

 

Imagen principal: un balcón en una ciudad de Sicilia / Unsplash