La detección de varios casos de peste porcina africana (PPA) en el parque natural de Collserola ha encendido todas las alarmas y ha obligado a activar recursos excepcionales, además de prohibir la entrada a la zona, blindada con agentes de los Mossos, de Agents Rurals y de las policías locales de los pueblos de la zona. Además, este lunes se desplegarán en Collserola militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ha enviado desde Madrid, el Grupo de Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioambientales (GIETMA), una unidad especializada creada en 2013 para dar respuesta a incidentes con riesgo químico, biológico, radiológico o medioambiental. Aunque la PPA no es una enfermedad que afecte a humanos, sí que representa una amenaza muy seria para la fauna salvaje y para el sector porcino, motor económico en Catalunya y altamente sensible a cualquier brote. El GIETMA lideró, durante el momento más duro de la crisis de la Covid-19, las acciones para desinfectar algunos espacios públicos, como residencias de personas mayores, también en Catalunya.

Apoyo a la detección y contención del brote

El GIETMA no es una unidad de rescate convencional ni un cuerpo de orden público. Está formado por personal altamente preparado en descontaminación, gestión de materiales peligrosos, detección de agentes biológicos y control de escenarios con riesgo medioambiental. Dispone de equipamientos técnicos avanzados —vestuario de protección, laboratorios móviles, sistemas de descontaminación y herramientas de análisis rápido— que lo hacen especialmente útil en situaciones como la actual, donde la prioridad es contener cualquier propagación del virus y evitar que llegue a explotaciones ganaderas —un hecho que sería, ha avisado el conseller Ordeig, catastrófico y afectaría gravemente a las exportaciones hacia todo el mundo.

El papel de la UME y del GIETMA en Collserola se centrará en el apoyo técnico y logístico al Departament de Agricultura y al Departament de Interior, las dos consejerías implicadas en esta crisis. Su misión incluye la gestión y retirada de animales muertos o infectados siguiendo protocolos estrictos de bioseguridad, la instalación de puntos de descontaminación para vehículos y profesionales que trabajan sobre el terreno, y la delimitación de perímetros de protección alrededor de las zonas afectadas. La rapidez de movilización de la UME es uno de sus puntos fuertes: en brotes de PPA, cada hora es clave para evitar que el virus se extienda y, este fin de semana, aunque ya se han hecho acciones concretas, ya se ha perdido suficiente tiempo.

Miembro del GIETMA de la UME / Europa Press

Bajo el mando de la Generalitat

Esta intervención militar se coordina con los Agents Rurales, los Mossos d’Esquadra, los servicios veterinarios oficiales y los técnicos del Departament de Agricultura, responsables de las medidas sanitarias y del control del medio natural. La UME no sustituye el trabajo veterinario ni las tareas de prevención en granjas, pero sí que refuerza el dispositivo en aquellos puntos donde el impacto biológico y la necesidad de control ambiental son más críticos. El objetivo es impedir que el virus salga de Collserola y que llegue a una industria porcina que representa cerca del 40% de la producción cárnica de Catalunya. La UME y los especialistas de este grupo especial no participarán, por ahora, en el control de entrada a la zona de exclusión, que seguirá haciéndose con agentes de los Mossos y Agentes Rurales, y aportarán la ayuda técnica.

Catalunya ha reforzado en las últimas semanas los controles de bioseguridad, las restricciones de acceso a zonas de alto riesgo, la vigilancia de la fauna salvaje y la comunicación con explotaciones ganaderas. La zona afectada de Collserola está en seguimiento permanente, con estudios epidemiológicos y muestreos intensivos de los animales detectados, algunos de muertos. La llegada del GIETMA forma parte de este dispositivo ampliado para contener el brote, en un momento en que la UE exige máxima transparencia —todo el mundo está pendiente de cómo se resuelve la crisis en Catalunya— y medidas contundentes para evitar la propagación. A pesar de la presencia de la UME, las autoridades recuerdan que la mayor parte de las decisiones estratégicas —restricciones de movilidad, gestión de granjas, protocolos veterinarios o zonas de protección— continúan en manos de los servicios competentes de la Generalitat. El GIETMA, sin embargo, aporta músculo técnico y capacidad operativa en un escenario excepcional que amenaza con convertirse en la crisis sanitaria animal más grave de los últimos años en Catalunya, aseguran fuentes del Govern y han confirmado fuentes de esta unidad especial militar a ElNacional.cat.