Tarragona y Lleida han sido escenarios de concentraciones multitudinarias en protesta contra el cambio climático y para exigir políticas energéticas más sostenibles. Cerca de cien vehículos a Lleida y un centenar de personas en Tarragona se han unido para reclamar cambios inmediatos hacia un modelo de transición energética equilibrada y eficiente. Entre las dos protestas se han contabilizado unos 200 asistentes, que han exigido a las instituciones pertinentes cambios en las políticas energéticas que se tienen que implementar a corto plazo. En las dos concentraciones se ha pedido que estas políticas sean "sostenibles y equilibradas".
En Lleida, una marcha lenta de vehículos ha empezado en la calle Marie Curie, en el barrio de Cappont, y ha afectado a las principales arterias de la capital del Segrià, como la Rambla de Aragón y el Paseo de Ronda. Esta movilización se enmarca en las once concentraciones que se han programado por todo el estado español por parte de una veintena de entidades ecologistas. La plataforma Lleida contra la MATE ha liderado la protesta, exigiendo a las administraciones alternativas al proyecto que afecta una treintena de viviendas en el Horta de Lleida. Con pancartas y gritos como "No a la MATE" y "Generalitat vendida en los fondos buitres", los participantes han recorrido varias calles hasta el puente de Pardinyes, para después volver al punto de partida. Durante la concentración, se ha leído un manifiesto conjunto en que se ha denunciado el modelo actual impulsado por las grandes empresas energéticas, basado en centrales eólicas y fotovoltaicas, que los ecologistas consideran "no sostenibles ni eficientes" y que provoca la destrucción de bosques y cultivos. Adrián Drago, representando de la plataforma, ha señalado que estas políticas "trixen el Segrià, el Horta y nuestras actividades económicas y agrícolas".
En Tarragona, cerca de un centenar de personas se han concentrado ante la subdelegación del Gobierno. Esta protesta, realizada de forma simultánea con otras movilizaciones en toda España, ha rechazado la implantación de líneas de alta tensión y ha pedido una transición energética equilibrada liderada por las administraciones. Seis entidades del Campo de Tarragona y el Penedès han participado en la concentración, con pancartas que mostraban el rechazo a los proyectos energéticos masivos en la zona. Los manifestantes se han trasladado hasta el edificio de la subdelegación del gobierno, sin cortar el tráfico en la plaza Imperial Tàrraco. Las entidades han unido sus voces en un manifiesto conjunto, exigiendo a las administraciones catalanas y españolas un cambio de modelo energético. Han defendido un modelo descentralizado y el uso de cooperativas energéticas para gestionar los recursos locales. También se han destacado las adversidades que enfrentan las comunidades energéticas por conectarse a la red eléctrica y se ha señalado la necesidad de instalar placas solares en terrenos industriales y otros espacios adecuados.
En la lectura del manifiesto conjunto, los ecologistas han exigido a las administraciones catalanas y españolas que apuesten por un cambio de modelo energético. En esta línea, la miembro de la asociación NO en la MATE en Catalunya, Judit Cañís, ha pedido que se proponga una transición ecológica desde el sector público. "Las empresas privadas lo único que quieren es especular con estos proyectos; su intención no es que la electricidad baje de precio, sino ganar todos los recursos económicos que puedan", ha sentenciado.
Tanto en Lleida como en Tarragona, las concentraciones han recibido el apoyo de varias entidades ecologistas y han sido parte de las movilizaciones realizadas en otras ciudades del estado español. Con estas acciones, los participantes han dejado claro que es urgente adoptar medidas enfrente del cambio climático e impulsar una transición energética equitativa y respetuosa con el medio ambiente. Las voces de la sociedad civil siguen haciéndose sentir con el fin de exigir un futuro más sostenible para todo el mundo.
