El conseller de Agricultura, Ramaderia, Pesca y Alimentació de la Generalitat de Catalunya, Òscar Ordeig, ha ofrecido declaraciones a los medios este viernes después de la reunión con los agricultores que, a estas horas, todavía bloquean varias vías catalanas. El socialista ha destacado que el encuentro “ha ido bien” y se ha comprometido a “llevar sus demandas ante el Ministerio”. “Defenderemos los intereses de nuestra agricultura”, ha dicho Ordeig, que también ha reconocido que la Generalitat tiene un “margen” y unas “competencias” limitadas. El conseller se ha desplazado a Reus para reunirse con representantes de los agricultores movilizados, que, por segundo día consecutivo, mantienen bloqueado el acceso principal al Port de Tarragona para reivindicar que no se firme el acuerdo entre la Unión Europea y los países del Mercosur.

Antes de iniciar la reunión, Ordeig había mostrado su "respeto, solidaridad y comprensión" hacia los agricultores, una posición que ha reiterado al terminar la ronda de negociaciones. El Govern ha pedido a los agricultores "garantizar los accesos a las granjas" para poder suministrar servicios esenciales, como piensos para animales. A la espera de si el acuerdo del Mercosur acaba saliendo adelante —una opción más que previsible— los manifestantes del sector primario han dado un margen de cuatro horas desde que ha terminado el encuentro para concertar una cita en Madrid y hablar también con el Gobierno. Cuando los periodistas han preguntado sobre esta exigencia, Ordeig se ha limitado a decir que se producirá una llamada con los agricultores "en las próximas horas" para abordar la demanda.

Los agricultores catalanes han estallado de indignación por el aval de la Unión Europea del Mercosur, que consideran una “traición” y un duro golpe al sector primario. Desde el jueves mantienen múltiples cortes en las carreteras, asegurándose de que el malestar llegue a los principales puntos de movilidad del país. Se sienten "vendidos" por los gobiernos catalán y español y mantienen la amenaza de seguir con las protestas hasta el lunes, cuando se podría formalizar la firma. Tras la reunión, los agricultores aún bloquean la AP-7 entre Figueres y Vilademuls, la A-2 entre Bell-lloc d'Urgell y Mollerussa y la C-16 entre Casserres y Berga. También se han impuesto restricciones a los camiones en la N-II entre Bàscara y Pontós y en la GI-513 en Cornellà de Terri.

Amenaza directa para el sector agrario catalán

Los agricultores se posicionan en contra del acuerdo del Mercosur porque, a su parecer, representa una amenaza directa para el sector agrario catalán y europeo. Denuncian que el acuerdo facilita “la entrada masiva de productos agrícolas y ganaderos producidos con elementos y normas que aquí están prohibidos”, como pesticidas peligrosos u hormonas de crecimiento. También apuntan a los costes laborales mucho más bajos, la deforestación masiva y la ausencia de controles estrictos como factores que contribuyen a una “competencia desleal”. Consideran que el acuerdo pone en riesgo la soberanía y la seguridad alimentaria del continente.