Los agricultores catalanes han estallado de indignación después de que la Unión Europea avalara la firma de el acuerdo comercial con los países del Mercosur, que consideran una “traición” y un duro golpe al sector primario. Desde el jueves mantienen múltiples cortes en las carreteras, asegurándose de que el malestar llegue a los principales puntos de movilidad del país. Se sienten “vendidos” por los gobiernos catalán y español y mantienen la amenaza de mantener las protestas hasta el lunes, cuando podría formalizarse la firma. Por ahora, los agricultores bloquean la AP-7 entre Figueres y Vilademuls, la A-2 entre Bell-lloc d’Urgell y Mollerussa y la C-16 entre Casserres y Berga. También se han impuesto restricciones a los camiones en la N-II entre Bàscara y Pontós y en la GI-513 en Cornellà de Terri. Todo ello, a escasas horas de la reunión con el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, prevista para este viernes por la tarde.
El corte de la C-16, la principal vía de acceso al Pirineo desde el área metropolitana de Barcelona y la Catalunya Central, se ha añadido este viernes a las protestas del sector agrícola, coincidiendo con la confirmación del aval europeo al acuerdo con el Mercosur. Aunque esta carretera ya había sido escenario de movilizaciones, la indignación por la decisión de Bruselas ha llevado a los agricultores a bloquearla del todo, justo en una jornada con mucho volumen de tráfico por el inicio del fin de semana. Está prevista una asamblea para decidir los siguientes pasos a lo largo de la tarde, pero desde Revolta Pagesa en la Catalunya Central avisan de que podrían ampliar el bloqueo a vías secundarias. “Ahora estamos más cabreados que antes”, ha advertido uno de los portavoces, Guillem Solà, en declaraciones a la ACN.
Los concentrados en el port de Tarragona han recibido con indignación el aval de la Unión Europea al acuerdo con el Mercosur. En una asamblea celebrada este viernes al mediodía, han expresado que se sienten traicionados por los gobiernos español y catalán, y que estos “han vendido” sus intereses a favor de las grandes empresas agroalimentarias sudamericanas. Ramon Rojo, portavoz de Revolta Pagesa en el Camp de Tarragona, ha remarcado que este apoyo europeo “confirma que los gobiernos no están al lado del pueblo” y ha defendido la necesidad de continuar luchando para proteger “el campesinado y la seguridad y soberanía alimentaria”.
En la otra punta del país, los agricultores concentrados en Pontós (Alt Empordà) continúan manteniendo cortada la AP-7 con la voluntad de que la presión en las calles fuerce “un giro inesperado” que evite la firma final del acuerdo con el Mercosur. Jordi Ginebreda, portavoz de Revolta Pagesa en las comarcas gerundenses, ha insistido en que, a pesar del contexto adverso, “la política es muy complicada, pero no debemos perder la esperanza”. La protesta se mantiene con fuerza en la autopista, donde los agricultores ya han pasado la noche y aseguran que tienen recursos para resistir mientras sea necesario.
Reunión con Ordeig
En paralelo a las movilizaciones, está prevista una reunión este viernes por la tarde en Reus con el conseller Ordeig, el cual ha convocado a representantes de los agricultores para escuchar sus demandas y abordar las cuestiones que han encendido las protestas. A pesar de ello, esta misma mañana, en rueda de prensa, ha reclamado “responsabilidad” a los movilizados. El socialista ha advertido que el bloqueo del port de Tarragona puede poner en riesgo el suministro de pienso a las granjas del país y ha hecho un llamamiento a compatibilizar la protesta con la garantía de suministros esenciales.