Las obras en el túnel del Garraf, que comenzarán este lunes 16 de marzo y se alargarán durante tres meses, han despertado preocupación entre alcaldes, plataformas ciudadanas y usuarios habituales de la línea R2 Sur de Rodalies. El proyecto obligará a circular en vía única entre Sitges y Garraf, hecho que supondrá ajustes importantes en los horarios de los trenes y la activación de un dispositivo especial de movilidad para garantizar las conexiones con los municipios afectados. Sin embargo, la gratuidad de la autopista C-32 Sur, que algunos alcaldes habían pedido para aliviar el tráfico, no se implementará porque tendría un coste superior a los 600.000 euros diarios.
La plataforma Dignidad en las Vías, a través de su portavoz, Anna Gómez, ha criticado el plan alternativo de transporte. “Somos conscientes de que este plan llega en un momento muy difícil para las vías y para los usuarios, que están muy desgastados. Aun así, creemos que es un plan que no ha tenido en cuenta a las personas que cogen el tren. Sobre el papel parece que funcione, pero los horarios no encajan siempre y los transbordos parecen imposibles. No se puede bajar de un tren, cruzar una estación y subir a un autobús en dos o cinco minutos. No estamos contentos”, ha afirmado. Gómez ha añadido que la gratuidad no resuelve los problemas de movilidad: “El transporte público debe ganar usuarios con calidad y no con el estado actual de las vías o la atención de los usuarios”.
Preocupación entre los alcaldes
Los alcaldes de las comarcas afectadas también han expresado preocupación. Jaume Casañas, alcalde de Cunit, reconoce en declaraciones a El Nacional.cat que se ha escuchado a los alcaldes del Penedès Marítim, pero alerta sobre la congestión en las vueltas. “Si un usuario del Camp de Tarragona llega a Sant Vicenç y el autobús ya ha salido, tendrá que coger el Rodalies 2 Sud, que llegará lleno a Cunit, Vilanova y Sitges. Es la peor parte del plan, porque la práctica cotidiana puede hacer que las inercias de los usuarios rompan la programación teórica”, ha detallado. Casañas también ha indicado que la organización de los autobuses desde Sant Vicenç debería salir desde Tarragona, donde está el grueso de la población.
Juan Luis Ruiz, alcalde de Vilanova i la Geltrú, destaca que las obras son necesarias, pero reconoce que tendrán impacto en la movilidad. “Territorio, Renfe y Adif han atendido algunas demandas que estábamos haciendo desde el Penedès Marítim, como el refuerzo de los autobuses con más de 4.000 plazas en el caso de Vilanova o los trenes de doble capacidad para minimizar el impacto. Cada 15 días haremos reuniones para ver si hay que reforzar algo”, ha explicado. Por su parte, Pere Virgili, alcalde de Roda de Barà, subraya que la situación continuará generando estrés a los usuarios: “La alternativa de ir con los Regionales por Vilafranca añade 40 minutos al trayecto desde Sant Vicenç hasta Barcelona. Tendrán que coger autobuses hasta El Prat y luego el tren. Nos tendremos que armar de paciencia, sobre todo aquellos que utilizan el tren habitualmente, aunque el transporte público necesita años para ser eficaz.”
Aurora Carbonell, alcaldesa de Sitges, también ha criticado la falta de capacidad de los autobuses interurbanos: “Todos los autobuses llegan llenos y en muy malas condiciones. Nosotros pedimos que pongan autobuses que salgan de Sitges, porque no pueden aglutinar a toda la gente que va en un tren. Es una situación que nos preocupa. Esperamos que la Generalitat sea rápida y pueda solucionar los problemas que se puedan ocasionar". Y es que los buses de Sitges hasta Barcelona, el e16, nacen en Les Roquetes y en Rocamar, en el término municipal de Sant Pere de Ribes.
Por su parte, la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha defendido el plan como “adecuado” y ha subrayado que se ha diseñado con la participación de alcaldes, alcaldesas y plataformas. Ha reconocido, sin embargo, que los primeros días se podrían detectar deficiencias y que se introducirán ajustes si es necesario, para garantizar la movilidad de los usuarios. En cuanto a la gratuidad del servicio de Rodalies, se ha decidido prolongarla hasta el 31 de marzo, después de que la red aún no haya recuperado la normalidad a raíz de las incidencias derivadas del accidente ferroviario de Gelida. Según Paneque, esta medida no está vinculada a las obras del Garraf, sino a puntos de la red que continúan afectados, como la R3.
¿Cuál es el refuerzo del plan?
La Generalitat, Adif y Renfe han decidido esta semana reforzar el plan alternativo de movilidad previsto para las obras en el túnel del Garraf, que empezarán el lunes 16 de marzo y se prolongarán durante tres meses. Las administraciones han ampliado la propuesta inicial después de las quejas expresadas por alcaldes, agentes sociales y económicos de las comarcas del sur de Catalunya, especialmente del Penedès Marítim, que en los últimos días habían presionado para revisar el dispositivo previsto. El nuevo Plan Alternativo de Transporte (PAT) incluye diversas mejoras respecto al original, con más capacidad en los trenes de Rodalies y un refuerzo notable del transporte por carretera. Las modificaciones se han hecho después de diversas reuniones con entidades locales y plataformas territoriales, así como teniendo en cuenta las aportaciones recogidas por la plataforma Pacto del Penedès Marítim, que había liderado las críticas al plan inicial. Los trabajos de Adif en el túnel del Garraf obligarán a circular en vía única entre Sitges y Garraf, cosa que afectará la línea R2 Sud. Como consecuencia, se ajustarán las frecuencias de los trenes y se activará un dispositivo especial de movilidad para asegurar las conexiones de los municipios del corredor.
Más capacidad en los trenes de Cercanías
El servicio ferroviario entre Barcelona y el sur de la línea se reorganizará para optimizar la capacidad en el tramo afectado por las obras. Entre Barcelona y el Prat de Llobregat circularán ocho trenes por hora y sentido, mientras que entre Barcelona y Castelldefels habrá seis. El servicio continuará con cuatro trenes por hora entre Barcelona y Garraf y con dos trenes por hora entre Barcelona y Sant Vicenç de Calders. En este último tramo, los convoyes circularán en doble composición —es decir, dos trenes unidos—, lo que permitirá duplicar la capacidad de pasajeros. Para asegurar la respuesta ante posibles incidencias o un aumento de la demanda, también se tendrá un tren de reserva en Sant Vicenç de Calders y otro en Vilanova i la Geltrú.
Autobuses para sustituir los Regionales del sur
En cuanto a los servicios Regionales del sur, el tramo entre Barcelona y El Prat de Llobregat mantendrá el servicio ferroviario habitual. En cambio, entre El Prat y Sant Vicenç de Calders se habilitará un servicio directo de autobuses. A partir de Sant Vicenç, los trenes regionales hacia Tarragona, Reus, Lleida, Tortosa o Port Aventura seguirán con el servicio habitual. Además, en días laborables se mantendrán algunas conexiones directas con Barcelona: dos trenes por la mañana en dirección a la capital catalana y dos por la tarde en sentido contrario harán un recorrido desviado por Vilafranca del Penedès, suponiendo unos 40 minutos más de trayecto.
Refuerzo de los autobuses interurbanos
Una de las principales novedades del plan reforzado es el aumento de la oferta de autobuses interurbanos en el corredor afectado, sobre todo en horas punta. Se añadirán 14.400 plazas adicionales respecto al servicio habitual. Entre los refuerzos hay líneas exprés entre Barcelona y Sitges, Barcelona y Vilanova i la Geltrú, así como conexiones con municipios del Baix Penedès como Cunit o Calafell. También se incrementarán servicios entre Vilanova y Tarragona, entre Vilanova y el Vendrell, o entre Tarragona y Barcelona. Por otro lado, se creará una nueva línea de autobús con dos expediciones por sentido que conectará Altafulla y Torredembarra con Barcelona en horas punta, respondiendo directamente a las demandas de los municipios afectados.
- e16 Barcelona – Sitges: se añaden 2.280 plazas.
- e15.1 Barcelona (Gran Vía) – Vilanova: se añaden 2.400 plazas.
- e15.2 Barcelona (Diagonal) – Vilanova: se añaden 1. 680 plazas.
- e15.3 Barcelona – Vilanova – Cubelles: se añaden 240 plazas.
- L310 Barcelona – Cunit – Calafell: se añaden 960 plazas.
- Sant Pere de Ribes - Barcelona: se añaden 600 plazas.
- Vilanova – Tarragona: se añaden 360 plazas.
- Vilanova- el Vendrell: se añaden 1.560 plazas.
- Vilanova – Bellvitge: se añaden 300 plazas.
- Vilanova – Sitges: se añaden 600 plazas.
- Tarragona - Barcelona: se añaden 1.440 plazas.
- Tortosa - Barcelona: se añaden 1.680 plazas.
La revisión del plan llega después de que alcaldes, sindicatos y patronales del Penedès Marítim se hubieran mostrado críticos con el planteamiento inicial. Los representantes habían advertido que la propuesta original no sería suficiente para absorber la demanda de movilidad durante los tres meses de afectaciones ferroviarias y reclamaban más autobuses y más capacidad en los trenes. Finalmente, las administraciones han introducido cambios que recogen parte de estas reivindicaciones. Generalitat, Adif y Renfe aseguran que harán un seguimiento constante del funcionamiento del dispositivo y valorarán nuevas mejoras si es necesario, con el objetivo de adaptar la oferta de transporte a las necesidades de los usuarios durante el período de obras.