Un matrimonio catalán ha dejado 7,2 millones de euros de herencia al Hospital de Cerdanya y a la residencia de ancianos de Puigcerdà. Se trata de Joan Bonada Corretjans y Núria Rosa Enrich Gimeno, que en su testamento han dejado el 75% de su patrimonio a estas dos entidades. En concreto, el Hospital de Cerdanya ha recibido 3.954.010 euros, y la fundación Hospital de Puigcerdà, que gestiona la atención primaria y la residencia sociosanitaria, ha recibido 3.295.000 euros. En reconocimiento por la donación, el hospital ha colocado una placa conmemorativa para el matrimonio en la entrada.
El matrimonio labró su fortuna en Venezuela
La pareja, que nunca tuvo hijos, labró su fortuna en Venezuela. Joan Bonada nació en 1927 en Puigcerdà como el pequeño de 9 hermanos y a los 20 años, en el contexto de miseria por la posguerra, decidió emigrar a Sudamérica en busca de una mejor vida, según ha informado TV3. Fue allí donde conoció a la que se convertiría en su pareja, Núria Enrich, y con quien| creó una imprenta, uno de los múltiples negocios que les permitió enriquecerse, y que todavía hoy día está en funcionamiento. Uno de los sobrinos de Bonada, Antoni Bonada, ha explicado a la televisión que "se hizo a sí mismo" y que tenía una gran "visión de negocio".
Aunque vivieron en Venezuela durante muchos años, tenían una residencia en Puigcerdà para cuando volvían a Catalunya. Decidieron volver a la Cerdanya de forma definitiva los últimos 10 años, y finalmente murieron aquí.
La familia, orgullosa por el gesto de Bonada
Bonada falleció en el 2020, con 92 años, en el Hospital de la Cerdanya después de contagiarse de covid, y Enrich falleció el pasado mes de agosto. La herencia se ha hecho efectiva este mes de enero, y ambas instituciones la han aceptado. La familia, que no conocía quien sería el destinatario de los millones de euros, ha asegurado a TV3 que sienten un gran orgullo por este gesto y que esperan que contribuya a mejorar los servicios del hospital y no a pagar deudas. En este sentido, el director del Hospital de Cerdanya, Xavier Conill, ha afirmado que el dinero "tiene que ir destinado a inversiones, a cosas que puedan quedar para la población, porque creemos que era el deseo con el cual se hacía esta donación."
Por otra parte, el alcalde de Puigcerdà, Albert Piñeira, ha agradecido la generosidad de Bonada y ha subrayado que aparte de la cantidad de dinero, es destacable el hecho de que supone "una cantidad importante de la herencia". "Se tiene que agradecer cuando una persona se acuerda de sus orígenes y destina lo que tiene a una finalidad tan importante como la Fundación y el Hospital", ha aseverado en declaraciones a Región 7.
