Respuesta a la pregunta del título: no. Y ahora dos preguntas más: ¿1/ Por qué llegamos donde llegamos? y 2/ ¿Había que estar preparados? Respondámoslas.

Ahora resulta que muchos sabían que la independencia era imposible, que todo era una especie de inmenso calentón de bragueta colectivo y la frase de moda es "yo esto ya lo dije y nadie me hizo caso". Perfecto. Pero invoco la equidistancia tan reclamada a menudo y pregunto: ¿eso vale para todo el mundo? ¿Analizamos todo lo que se ha dicho, se ha escrito y se ha hecho durante los últimos 4 años por parte de TODO EL MUNDO? ¿O sólo vale para algunos?

Los que ya lo sabían todo son los que argumentan que aquí todo iba bien hasta que una inmensa mayoría de la sociedad (sí, inmensa) manifestó que quería votar. Lo que fuera, pero votar. Y ellos fueron los que rompieron la paz del cementerio. Si hubieran continuado callados, aquí seguiríamos la mar de felices con aquella Barcelona cosmopolita de ferias y congresos, aquella Catalunya del tortellet de crema y aquellos ciudadanos del mundo.

Pero, ¿y si resulta que el grupo de los que eso ya lo decían, quizás, son los que han hecho crecer el monstruo a base de generar ellos un mundo irreal? Vaya, que a ver si el mundo de fantasía que critican de los otros es la respuesta de los otros al mundo de fantasía que crearon previamente ellos.

¿Y si quizás se llegó donde se llegó sin estar preparados porque no fue posible ninguna otra alternativa? ¿Puede ser que una comparecencia prevista para convocar elecciones desembocara en una proclamación simbólica porque, ya puestos, mejor "morir" de pie, no? Tal vez, llegados a que te apliquen igualmente el 155, tienes que tener derecho a hacer una función teatral. ¿O es que, según quien, no tiene derecho a crear su propia épica? ¿Tenemos todos derecho a la épica? ¿Ah, que está mal hecho? Perfecto. Pero entonces es aplicable a todo el mundo, no, y no sólo a los unos... TODOS lo hemos hecho mal. Incluidos los que ya lo sabían todo, ¿no? Mire, aquel día yo estaba en el Parlament. Y hablé con mucha gente. Y todo el mundo estaba convencido de que había que llegar donde se había llegado. Por dignidad, sabiendo que aquello no era de verdad, y que el lunes caerían las hostias como cae el agua en una tormenta de agosto.

Y ahora, la respuesta a la segunda pregunta: ¿había que estar preparados para la independencia? ¿Hacían falta eso que denominamos "las estructuras de estado"? Si, por ejemplo, Catalunya algún día se marcha de España, ¿necesita tener previamente una Hacienda propia? Pues mire, no. El nuevo Estado se va a Hacienda de la plaza Letamendi de BCN, sube al despacho del que manda, le comunican que aquel ya no es su despacho (o sí, si se quiere quedar), se toma el mando de la cosa y tema muerto. E igual con todo.

- Mire, que eso ahora lo llevamos desde aquí y no desde Madrit (concepto), ¿sabe? La puerta está allí, que pase un buen día y un abrazo muy cordial.

Ah, y un par de cositas más. Sobre aquello que se ha conseguido convertir en el frame de "el 6 y el 7 de septiembre se cometió una ilegalidad". Hombre (y mujer), ¿qué pretendían que hicieran unos sediciosos peligrosos si no era una ilegalidad, verdad? Y, claro que los letrados del Parlament decían que aquello que estaba sucediendo allí era inconstitucional. Pero quizás hay que recordar que no acatar la Constitución no es ningún delito. Y saltársela tampoco. Y la independencia es anticonstitucional porque implica hacer otra Constitución. Y no lo digo yo, lo dice Joaquín Urías, profesor de Derecho Constitucional y exletrado del Tribunal Constitucional.

Y aquí invoco nuevamente al dios de la equidistancia para afirmar: oiga, ¿qué pasa cuando quien se pone la legalidad y la Constitución en la boca permite que la Audiencia Nacional interprete la legalidad en modo agujero negro y aplica el 155 incumpliendo la Constitución?

Y sobre el tema de la declaración de Carme Forcadell... Aparte de la versión falsificada de lo que dijo y que ha circulado por la red, vuelvo a remitirme al señor Urías:

Y, ya que estamos, eso que ahora está tan de moda por parte de los que ya lo sabían todo, de decir que todo el mundo puede tener las ideas que quiera, pero dentro de la legalidad, ¿entiendo que es un ataque colectivo de amnesia, verdad? ¿O recordamos la Operación Catalunya? ¿O las inspecciones fiscales a saco a ciertas empresas y a ciertas personas? ¿Hacemos todos autocrítica? ¿De todo? Ante un Estado muy fuerte que usa la guerra sucia, ¿el débil no tiene derecho a defenderse con sus armas?

Pero todo eso yo ya lo decía, porque yo ya lo sabía. Y nos han estado engañando. Y todo era mentira. Y yo ya le he dicho que yo esto ya lo decía. Porque la razón siempre la tenemos los mismos y siempre mienten los otros. Y ahora, pidánme perdón. De rodillas.

¿Te ha parecido interesante este artículo? Para seguir garantizando una información comprometida, valiente y rigurosa, necesitamos tu apoyo. Nuestra independencia también depende de ti.
Suscríbete a ElNacional.cat