Protecció Civil ha ordenado este lunes por la mañana la evacuación preventiva de una urbanización y varias masías diseminadas del término municipal de Querol, en el Alt Camp, por el incendio forestal que quema desde el domingo en la zona de Aiguamúrcia. La orden afecta a los Ranxos de Bonany, Can Llenes, Can Joan de la Costa y Les Cases de Romanill, donde hay una población aproximada de 25 personas. Protecció Civil ha enviado un mensaje Es-Alert para comunicar la orden de evacuación, que se hará de manera guiada o en convoy entre las siete y las nueve de la mañana. Los vecinos deberán salir por la carretera TV-2441 en dirección al Casal de Vila-rodona, habilitado como punto de recepción. La previsión es que las personas evacuadas puedan volver a sus viviendas este mismo anochecer.
Esta medida afecta aproximadamente entre 300 y 400 vecinos, según ha explicado el inspector de los Bombers, Oriol Corbella. Los servicios de emergencias han establecido las nueve de la mañana como hora límite para completar la evacuación de manera segura. Paralelamente, se mantiene el confinamiento de las poblaciones de Aiguamúrcia, La Llacuna, Pontons, Querol y Torrelles de Foix. Los vecinos de estos municipios deben continuar dentro de las viviendas y seguir las indicaciones de los servicios de emergencias.
Hay indicios de intencionalidad
La consellera de Interior, Núria Parlon, ha explicado en rueda de prensa este lunes por la mañana que, por parte de los Mossos d'Esquadra, "hay indicios de que este es un incendio provocado". De momento, sin embargo, no se ha hecho ningún detenido. "Lo que haremos será reforzar la vigilancia en todo el perímetro", ha asegurado. Agents Rurals ya han tomado muestras de las zonas donde el sábado se originaron los fuegos y todo apunta a que han sido intencionados y ya se está investigando para poder identificar a la persona responsable del fuego para poder detenerla. En paralelo, la policía catalana también vigilará las casas y urbanizaciones evacuadas para evitar que haya robos o cualquier otra "situación no deseada".
Trabajo para estabilizar el fuego
Durante la noche, la estrategia de los Bombers se ha centrado en aprovechar el aumento de la humedad relativa y la pérdida de intensidad del viento de marinada para avanzar en las tareas de extinción. El objetivo era cerrar los tramos que quedaban abiertos en los dos flancos y en la cola del incendio para evitar que el fuego pudiera hacer nuevas carreras en dirección a las urbanizaciones. El punto más delicado era el flanco izquierdo, que baja por el barranco del Infern, una zona abrupta y con riesgo de desprendimientos donde los equipos no podían acceder directamente. En este sector, los Bombers han trabajado para acompañar el fuego de manera controlada hasta una carretera. En el flanco derecho, los efectivos del GRAF han hecho maniobras de fuego técnico para anclar las llamas a diversas pistas forestales e impedir que avanzaran hacia las zonas habitadas.
Los esfuerzos de los efectivos han dado resultado y se ha conseguido definir el perímetro del fuego, pero todavía queda trabajo para poder estabilizarlo. Corbella ha explicado que han encontrado muchos focos secundarios que han saltado de los mismos flancos que continúan "quemando y ensanchándose"; en este sentido, el jefe del flanco izquierdo les preocupa especialmente, ya que todavía está "muy inestable" y ya ha saltado la carretera. La cabeza sí que se ha podido frenar gracias a los viñedos y a los campos que hay en la zona.
