Los Bombers i Bomberes de la Generalitat han alertado este lunes del deterioro del servicio y han reclamado a la consellera de Interior, Núria Parlon, que intervenga de manera inmediata para desencallar el conflicto. El colectivo ha hecho pública una carta abierta en la que pide el apoyo de la ciudadanía y exige la apertura de un proceso de diálogo.
Según exponen en el documento, la mayoría de los miembros del cuerpo iniciaron movilizaciones el 22 de junio para reclamar mejoras urgentes en la seguridad operativa, la salud laboral, las condiciones de trabajo y la protección de la ciudadanía. Los profesionales atribuyen las protestas a la negativa de la Dirección General de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos a negociar sus reivindicaciones. "Ante la negativa de la Dirección General de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos a establecer cualquier tipo de diálogo y a asumir sus responsabilidades para con el Cuerpo de Bomberos, la situación se ha vuelto insostenible y el colectivo ha dicho basta", señalan en la carta.
Solo tres bomberos por vehículo, una de las principales quejas
Una de las principales quejas es el número de profesionales disponibles en los vehículos de intervención. El colectivo asegura que hay camiones que trabajan con solo tres efectivos y considera que estas dotaciones ponen en riesgo tanto a los bomberos como a las personas que necesitan asistencia. "Hemos dicho basta de trabajar con dotaciones infradotadas, con solo tres bomberos por camión, poniendo en riesgo nuestra seguridad y la de la ciudadanía", afirman.
Los Bomberos también denuncian una falta estructural de personal que, según explican, obliga a los profesionales a cubrir servicios fuera de la jornada ordinaria. Consideran que la capacidad de respuesta ante las emergencias depende demasiado a menudo de la disponibilidad voluntaria de los efectivos.
La carta también pone el foco en la exposición a los tóxicos y contaminantes generados durante las intervenciones. El colectivo afirma que la dirección lleva más de diez años sin abordar adecuadamente esta problemática y relaciona esta exposición con una incidencia de cáncer superior a la del resto de la población.
Avituallamientos "indignos, repetitivos e insuficientes"
Otro de los puntos denunciados son las condiciones de alimentación durante los servicios de larga duración. Los profesionales califican los avituallamientos de "indignos, repetitivos e insuficientes" y recuerdan que algunas intervenciones pueden superar las treinta horas consecutivas. Además, sostienen que sus condiciones laborales se encuentran muy por debajo de las de otros servicios del país. En este sentido, comparan su situación con la de los Bomberos de Barcelona, donde consideran que la seguridad de los profesionales y el reconocimiento de su trabajo tienen una prioridad mayor.
Ante este escenario, el colectivo pide a Parlon que asuma el liderazgo de las negociaciones e impulse una solución urgente. Los profesionales advierten que las carencias denunciadas pueden acabar afectando gravemente la capacidad de respuesta del servicio. "Los bomberos estamos al límite. Si no se actúa con urgencia, el Cuerpo de Bomberos de Catalunya se encamina hacia el colapso. La responsabilidad de este desenlace recaerá en aquellos que, teniendo la capacidad y la obligación de actuar, hayan decidido no hacerlo ante un conflicto que hace demasiados años que se arrastra", concluye la carta.