Entre 120.000 y 150.000 inmigrantes que ya viven en Catalunya se podrían beneficiar de la regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno este enero, según los cálculos de la Generalitat. Estas cifras representan una cuarta parte del conjunto de los migrantes que serán regularizados. Así lo ha anunciado la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, después de una nueva reunión del Consell Executiu marcada por la crisis de Rodalies. Los departamentos encargados de hacer seguimiento de este tema son los de Igualtat i Feminisme y el de Drets Socials, en coordinación con la delegación del gobierno español en Catalunya y con el objetivo de conseguir una "alianza de país", en palabras de Paneque, para agilizar la regularización de hasta 150.000 personas. Para ello, han convocado una "cumbre institucional" con agentes sociales para "explicar y articular" esta alianza, defendiendo que la regularización, "más allá del reconocimiento de derechos, puede tener un impacto positivo sobre la economía" catalana y evitar el fenómeno de la economía sumergida.

En defensa de la decisión tomada por el Gobierno de Pedro Sánchez, Paneque ha remarcado que las "regularizaciones previas han demostrado que no se produce un efecto llamada y que no genera un impacto significativo", pero, eso sí, ha reconocido la importancia de "reforzar los equipamientos y servicios públicos de atención en ámbitos como la salud y la educación". Con el crecimiento sostenido de población en Catalunya, ya por encima de los 8 millones y con el Govern mirando ya hacia el hito de los 10, estos servicios están rozando el colapso. 

Colas y acumulaciones

El anuncio por parte del Gobierno ha puesto en alerta a las oficinas de extranjería. Desde Comisiones Obreras han denunciado que estas tienen una plantilla similar a la del año 2006 y 700 plazas vacantes, sin cubrir. Según sus cálculos, aún harían falta 600 plazas más para afrontar la regularización masiva y el alud de peticiones que afrontarán en los próximos meses. En este sentido, el secretario de Treball del Govern de la Generalitat, Paco Ramos, ha afirmado en las últimas horas que el Govern aún estudia cómo se formalizará el proceso para evitar, precisamente, "acumulaciones y colas". "Ya hemos hecho reuniones de coordinación, también internas, y cuando se haya concretado la operativa, veremos cómo estas personas pueden formalizar su situación en el mercado de trabajo", ha resuelto en una rueda de prensa. Al igual que Paneque, también ha defendido la medida: "Permitirá que personas que están en Catalunya puedan acceder a una situación formal de sus derechos, especialmente con todo aquello que tiene que ver con el mercado de trabajo". 

En la imagen principal, pakistaníes hacen cola frente al consulado de su país en Barcelona / Foto: EFE