En los últimos años, la ciudad de Barcelona ha sido a menudo puesta en cuestión en cuanto a la seguridad o, más concretamente, por la percepción de inseguridad de una parte de la ciudadanía. La desaparición de James Gracey en la capital catalana ha contribuido a intensificar esta sensación, especialmente entre la opinión pública norteamericana. La búsqueda de este estudiante de Chicago por parte de los Mossos d’Esquadra ha ocupado portadas en algunos de los principales medios de Estados Unidos, lo que ha generado también una avalancha de reacciones en las redes sociales. En comentarios publicados en perfiles de cadenas como CBS, NBC News o The New York Post, numerosos usuarios han difundido la idea de que “Barcelona [y Europa] no es segura”.
Entre los comentarios más destacados, algunos usuarios norteamericanos han compartido experiencias personales para reforzar esta percepción de inseguridad. Es el caso de la usuaria @jccc090, que en respuesta a una publicación de CBS explica que “hace poco estuvimos en Barcelona” y que su marido “fue asaltado por el reloj que llevaba mientras caminábamos por la calle”. Según relata, el hombre intentó perseguir al ladrón, pero “consiguió escapar”. Esta persona concluye que “Barcelona (a pesar de su popularidad) no es tan segura y no aprecia a los norteamericanos”, y critica que “las fuerzas de seguridad lo saben, pero todo sigue igual”.
En la misma línea, otros usuarios han optado por advertir directamente a futuros visitantes. El usuario @marizazi recomienda que “si eres estudiante o un joven viajero que va a España, ten cuidado y estate atento”, y subraya que, aunque esto puede aplicarse a muchas ciudades, “Barcelona puede ser menos segura, especialmente por la noche”. En su mensaje, insiste en evitar llevar “oro o relojes caros” y alerta de no dejar objetos de valor a la vista, ya que “se roban muchos cada día”. También aconseja llevar el bolso delante y moverse en grupo. A pesar de reconocer que “Barcelona es una ciudad bonita”, lamenta que “se ha vuelto bastante insegura” y remarca que muchos turistas, especialmente los norteamericanos, son “amables y confiados”, hecho que, según él, los hace más vulnerables.
Otros comentarios van más allá y presentan una visión aún más crítica de la ciudad. La usuaria @originmagazine, que asegura haber vivido en Barcelona durante dos años, afirma que “ya no es una ciudad europea” y advierte de “muchos peligros provenientes de gente de fuera, especialmente al anochecer”. En su relato, describe una sensación constante de alerta: “tienes que vigilar la bebida, tus pertenencias”, hasta el punto de que, según dice, procuraban “estar en casa antes de las 11 de la noche”. “Ya no es la misma ciudad que era antes”, concluye.
Los datos, en perspectiva
También hay usuarios que intentan poner estas percepciones en contexto y compararlas con la realidad de Estados Unidos. La usuaria @inesverbel1111 recuerda que “Estados Unidos tiene tasas de homicidios más altas y más riesgo de criminalidad violenta”, en contraposición con el tipo de delincuencia más habitual en Barcelona, centrada sobre todo en hurtos y robos. En este sentido, cabe decir que la legislación norteamericana sobre armas de fuego es mucho más permisiva, hecho que se traduce en una incidencia más elevada de delitos graves. Las cifras son un ejemplo claro: solo en Chicago se registraron 417 homicidios en 2025, según datos municipales, mientras que en toda Catalunya hubo 54 durante el mismo año, tal como informó ElCaso.cat.