La federación de asociaciones de familias de alumnos de Catalunya, la aFFaC, ha enviado este lunes una carta abierta a la consellera de Educació, Esther Niubó, en la cual la insta a negociar con los docentes en huelga "con voluntad política real y compromisos concretos". De esta manera, la entidad que reúne a más de 2.400 asociaciones de familias de la escuela pública catalana se sitúa al lado de los maestros y profesores ante la "situación de precariedad sistémica" en la educación en Catalunya. Varias asociaciones de familias se manifestarán este lunes en Barcelona en una nueva jornada de huelga, en esta ocasión en el Barcelonès

Las familias aseveran en la misiva que la escuela pública, para ser fuerte, necesita "profesionales escuchados y respetados". "Cuando el personal docente denuncia que así no se puede continuar, el Departament tiene la obligación de escuchar", añade la aFFaC. Así, la federación de familias sostiene que la resolución del conflicto pasa por "abordarlo políticamente" y no "como un problema de orden público", en referencia a la polémica infiltración de agentes de los Mossos d'Esquadra en las asambleas de docentes para recopilar información de las acciones de protesta.

"Ante esta situación, la respuesta no puede ser el silencio, la deslegitimación o la presión. Por ello, consideramos especialmente grave la presencia de los Mossos d’Esquadra en espacios educativos y en asambleas vinculadas a las movilizaciones de los profesionales de la educación. Consellera, esta actuación es inadmisible. La presencia policial en asambleas de docentes es incompatible con una concepción democrática de la educación y envía un mensaje profundamente preocupante: que organizarse y defender derechos puede ser considerado sospechoso o perseguible", aseveran las familias.

La misiva la firma el presidente de la aFFaC, Jordi de Carreras, que también expresa su "rechazo absoluto" a la prueba piloto de despliegue de mossos d'esquadra de paisano en centros educativos. "La convivencia se construye con recursos, mediación y profesionales educativos, no con presencia policial", asevera la federación de familias en la carta. La mitad de la quincena de centros incluidos en el plan piloto se desvincularon finalmente ante la presión interna de sus claustros o el revuelo mediático que se formó alrededor de la iniciativa. 

 

 

La carta advierte de "la falta de recursos, la sobrecarga de trabajo, la ausencia de un modelo de aula que garantice la codocencia y la atención a la diversidad y años de políticas han favorecido la expansión y blindaje de los conciertos educativos, mientras la pública continúa infrafinanciada". Asimismo, las familias advierten que "la realidad cotidiana" de los centros escolares está lejos del "horizonte" de escuela inclusiva, que defienden no como un proyecto de futuro, sino como "un derecho reconocido" y un "compromiso" del mismo Departament d'Educació. 

La carta de las familias también pone sobre la mesa la "realidad" de que una parte de la educación pasa fuera del aula y "se sostiene con trabajo no reconocido", en referencia a salidas, tutorías o reuniones, que "no son extras, son imprescindibles para garantizar el bienestar, la cohesión y los aprendizajes de los niños y adolescentes". De hecho, más de un millar de centros de toda Catalunya se han adherido a un manifiesto para negarse a hacer salidas y colonias el próximo curso hasta que el Departament d'Educació no dé respuesta a sus demandas. Los impulsores señalan que estas actividades se sostienen en el trabajo "voluntario" de los docentes y reclaman que sea valorada y remunerada.