El escritor barcelonés Eduardo Mendoza ha perdido el norte. Este lunes ha arremetido con dureza contra uno de los días más importantes y especiales para Catalunya y para los catalanes. Lo ha hecho coincidiendo con la presentación de su nueva novela La intriga del funeral inconveniente (Seix Barral), donde ha lanzado duras críticas contra la figura de Sant Jordi y su papel dentro de la tradición catalana vinculada a los libros.
“Haré campaña para reivindicar que es el Día del Libro, siempre se ha dicho Día del Libro y Sant Jordi se ha metido ahí en medio”, ha asegurado. Mendoza ha sido especialmente contundente con la figura del santo: “No pinta nada”, y ha añadido que “era un maltratador de animales que seguramente no sabía ni leer, no tiene nada que ver con los libros y no es ni patrón de los escritores”. El autor ha insistido: “Se tiene que decir Día del Libro”.
Mendoza afronta el próximo 23 de abril "con resignación", porque "es un día duro"
Durante el acto, el escritor de 83 años también ha reiterado su voluntad de defender este cambio de denominación y ha admitido que afronta la diada “con resignación”, calificándola de “día duro”. Mendoza ha insistido en que esta es una reivindicación personal que piensa mantener en el tiempo. A pesar del peso simbólico de la jornada, ha dejado claro que no comparte su enfoque actual ni el protagonismo de la figura de Sant Jordi.
Uno de los grandes nombres de la narrativa contemporánea
Eduardo Mendoza Garriga (nacido en Barcelona el 11 de enero de 1943) es uno de los escritores más destacados y reconocidos de la literatura española contemporánea. Novelista, ensayista y autor de relatos, debutó en 1975 con La verdad sobre el caso Savolta, considerada una obra clave de la narrativa moderna. A lo largo de su trayectoria ha combinado novela histórica, sátira y humor, con títulos destacados como La ciudad de los prodigios, El misterio de la cripta embrujada o Sin noticias de Gurb.
Ha sido galardonado con algunos de los principales premios literarios, como el Premio Planeta (2010) por Riña de gatos, el Premio Cervantes (2016), el máximo reconocimiento de las letras en castellano, y el Premio Princesa de Asturias de las Letras (2025). Su obra ha sido traducida a numerosas lenguas y es considerada una de las más influyentes de las últimas décadas.
