Un grupo de científicos liderado por Bill Chaplin, astrofísico de la Universidad de Birmingham y autor principal del estudio que describiremos a continuación, ha encontrado indicios sobre un cambio en la dinámica interna del Sol. Parece ser que tan grande y poderoso también trae algo en su interior que se está haciendo notar tras analizar sus vibraciones de los últimos 40 años. Una fase de un comportamiento inédito, por lo que se ha puesto en duda el funcionamiento de su ciclo magnético.
La actividad magnética parece estar más cerca de concentrarse cerca de la superficie. El Sol funciona normalmente con ciclos de 11 años, donde pasa de tiempos muy en calma y estables hasta comportarse de manera turbulenta con tormentas que afectan satélites y las comunicaciones. Es momento de saber lo que esconde en su interior, explorar más su 'latido'.
El Sol puesto a prueba en su interior: se analizan sus vibraciones y su comportamiento
Esta estrella fascinante, esfera gigante de gas incandescente, se alimenta de un campo magnético grandioso. Dicho campo se genera por el movimiento del plasma caliente. Si el sol gira más rápido en el ecuador que en sus polos, las líneas magnéticas se terminan estirando y provocan esta inversión de polos cada 11 años. En el ciclo pasado, el número 24, decayeron las manchas solares y la radiación. Durante el ciclo 25, que es el actual, se pensaba que seguiría la misma línea. Al ver debajo de la superficie, los datos señalan otra cosa diferente.

Para tener detalles sobre las profundidades del Sol, el equipo de investigación utilizó cuatro décadas de datos de la Red de Oscilaciones Solares de Birmingham. La red de observatorios vigila al Sol desde los años 70 y pone en práctica una técnica denominada heliosismología. Aquí es donde miden las variaciones de luz que causan las ondas sonoras que viajan por el interior del Sol.
Una vez que se analizan las vibraciones con diferentes frecuencias y al cruzarlas con indicadores de superficie, es cuando se detectó el dato inesperado. La actividad externa luce apagada, pero las vibraciones internas de alta frecuencia permanecen intensas. Los científicos concluyen que los cambios estructurales y magnéticos del Sol quedan atrapados a 1.000 kilómetros de profundidad. Sarbani Basu, astrónoma de la Universidad de Yale y coautora del estudio, indica que la relación entre el motor interno del Sol y lo que se aprecia por fuera ha cambiado de manera notable. El Sol está cambiando la forma de almacenar la energía magnética. El año 2030 será clave, ya que en este año se pasará al ciclo 26; se mantendrá la observación para comprender si el cambio es permanente. ¿Quién pensaría que algo tan grande como el Sol podría variar en su comportamiento, reflejándolo solo en su interior?