Inglaterra se ha impuesto a Croacia en un gran partido (4-2). Los de Tuchel han sido superiores, con un gran juego colectivo, y han sometido a los croatas durante buena parte del duelo. La primera parte ha terminado con empate (2-2), pero en la segunda los goles de Bellingham y Rashford han decantado definitivamente el partido hacia el conjunto británico. Inglaterra ha mostrado solidez, ritmo con el balón y mucha capacidad para hacer daño en campo contrario. Croacia ha resistido durante muchos minutos, pero ha acabado superada. El conjunto de Tuchel empieza con buen pie el Mundial y suma una victoria de prestigio en su debut.
Festival de goles antes del descanso
Inglaterra y Croacia se estrenaban en el Mundial. Las dos selecciones europeas, a priori las más fuertes de su grupo, se enfrentaban en Dallas en un partido de alto voltaje. Sobre el papel, era uno de los duelos de más nivel hasta ahora en el Mundial, y eso se ha visto desde el inicio. Croacia ha empezado presionando, sin dejar que los de Tuchel estuvieran cómodos sobre el césped. Pero eso ha cambiado rápidamente. En el minuto 9, Modric ha cometido un penalti claro y Kane lo ha transformado para abrir el marcador (1-0). El delantero inglés ha tenido que repetir el lanzamiento después de que Livakovic detuviera el primer intento sin tener ningún pie sobre la línea.

A partir de aquí, Inglaterra se ha sentido mucho más cómoda. Croacia no conseguía conservar el balón y los ingleses, a pesar de no transformar el dominio en ocasiones claras, controlaban el partido. Pero el equipo croata no ha bajado los brazos. En el minuto 36, Baturina, con un chut espectacular, ha igualado el marcador (1-1). Poco después, en el 42', el de siempre, Harry Kane, ha rematado de cabeza a la salida de un córner para firmar su doblete (2-1). El ritmo no se detenía. Era un auténtico partidazo. Musa, el delantero croata, ha marcado antes del descanso con una asistencia de Perisic (2-2). Volvía el empate en un partido trepidante.
Bellingham y Rashford deciden el partido
Inglaterra ha empezado mucho mejor la segunda parte. Nada más empezar, Bellingham ha anotado el tercer gol (3-2). A partir de aquí, los británicos han sometido la portería croata a un asedio espectacular. Solo la falta de acierto y un Livakovic espléndido explican que Croacia perdiera solo por un gol. Los de Tuchel se han mostrado muy sólidos, con velocidad en la circulación del balón y un gran juego colectivo. Croacia, en cambio, ha quedado totalmente superada. Eso sí, continuaba solo a un gol del empate y cualquier jugada podía volver a equilibrar el partido.

En el minuto 76, Croacia ha tenido la primera ocasión de la segunda parte, pero Pickford la ha parado con cierta facilidad. A partir de ahí, el partido se ha igualado mucho más, con opciones para las dos selecciones de marcar su respectivo gol y con los croatas creciendo en el tramo final. Hasta que, en el minuto 85, Marcus Rashford, que había entrado en la segunda mitad, ha sentenciado el partido (4-2). El jugador del Barça, hasta el 30 de junio, ha tenido la calma necesaria para recortar y enviar el balón al fondo de la red. Victoria de una gran versión de Inglaterra.